Felipe VI regresa este lunes a Barcelona para presidir la entrega de despachos a la nueva promoción de jueces, en un acto en el que le acompañará toda la cúpula judicial coincidiendo con un momento de especial tensión entre la judicatura y los partidos independentistas catalanes. Es la segunda visita a Cataluña del Rey en lo que va de año y desde la votación ilegal del pasado 1 de octubre, por la que han sido procesados los principales líderes del «procés», algunos de los cuales están en prisión, como Oriol Junqueras, y otros fugados, como el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

Desde su proclamación como jefe del Estado, don Felipe ha acudido a las dos últimas entregas de despachos, en 2015 y 2016, cuando defendió la imparcialidad del poder judicial, el respeto de la ley por parte de las instituciones y los valores de la Constitución. Hace tres años, Felipe VI estuvo acompañado del entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, y en la siguiente edición, de Puigdemont.

No asistirán al Auditori de Barcelona ni el presidente del Parlament, Roger Torrent, ni el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo

En esta ocasión, no se ha invitado a ningún representante político, puesto que la cúpula judicial quiere poner de relieve la independencia e imparcialidad de los tribunales respecto al poder ejecutivo y legislativo. Por ello, no asistirán al Auditori de Barcelona ningún cargo del Govern, ni el presidente del Parlament, Roger Torrent, como tampoco el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ni la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

La única autoridad política que habrá será el titular de Justicia, Rafael Catalá, en su condición de «ministro de jornada», que es el que acompaña a la familia real a los actos oficiales. Con el rey y el ministro, estarán el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, y el fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar. También va a participar la directora de la Escuela Judicial, Gema Espinosa, esposa del juez del Supremo, Pablo Llarena, el instructor de la causa por el «procés».

La entrega de los diplomas a los nuevos jueces tiene lugar tres días después de la salida de prisión bajo fianza de Puigdemont

El CGPJ pidió al Ministerio del Interior el pasado 25 de marzo medidas para proteger a Llarena y a su familia, después de que su casa en Das (Girona) apareciera con pintadas llamándole «fascista». La entrega de los diplomas a los nuevos jueces tiene lugar tres días después de la salida de prisión bajo fianza de Puigdemont, una vez que la Justicia alemana haya descartado el delito de rebelión en su proceso de extradición a España.

Esta negativa ha hecho que Llarena esté estudiando presentar una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la UE de Luxemburgo para que dirima esta desavenencia. La última vez que Felipe VI estuvo en Cataluña fue el pasado 25 y 26 de febrero para participar en la cena de inauguración del Mobile World Congress en Barcelona y en la apertura de la feria.

Torrent y Colau se negaron a darle la bienvenida en el Palau de la Música en protesta por el discurso televisado que el jefe del Estado pronunció el pasado 3 de octubre, dos días después del referéndum ilegal. En la conversación que mantuvo con la alcaldesa de Barcelona antes de la cena, como ella reveló, el rey le hizo ver que su presencia en Cataluña respondía a que su papel era «defender la Constitución» y el modelo autonómico catalán, y que no podía mediar entre quienes cumplían la ley y quienes la vulneraban.

Torrent ha propuesto de nuevo al número dos de JxCat, Jordi Sànchez, para ser investido presidente de la Generalitat en un pleno aún sin fecha, aunque el Supremo debe decidir si acuerda su excarcelación para acudir al Parlament o sigue en prisión.