La Comisión independiente que investiga casos de corrupción en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) reveló este lunes que tiene «fuertes sospechas» de que el ex presidente de la Asamblea, el senador del PP Pedro Agramunt, fue partícipe de «actividad de naturaleza corrupta». Ante esta acusación, Pedro Agramunt ha denunciado que se trata de un «ataque contra sus derechos civiles» y «traspasa todos los límites del Estado de Derecho». Ha tachado el informe de «inquisitorial» y de estar basado en «manipulaciones».

Este informe se retrotrae a la elección de Agramunt como presidente de la Asamblea, donde señala el papel jugado por Azerbaiyán: «Desempeñó un papel», «incluso con financiación». Además, la Comisión independiente asegura que existen numerosos ejemplos que indican que el senador ‘popular’ defendió los intereses azeríes a la hora de tomar decisiones en la Asamblea.

El informe también apunta a que «existen pruebas» de que Agramunt intervino borradores de informes del secretariado de la Asamblea para minimizar las críticas hacia las autoridades azeríes y está también probado que actuó contra el código de conducta al desvelar un borrador al representante de Azerbaiyán en la Asamblea, Samad Seyidov, del que recibió «instrucciones» con respecto al informe.

Por su parte, Agramunt califica de «manipulaciones», «fábulas» y «rumores interesados» los casos de supuesta corrupción y mala praxis que señala la investigación, y critica el espíritu del informe señalando que se basa en «una actitud claramente inquisitorial cuyo método retrotrae a la Edad Media». E invita a los autores del informe a que si existen pruebas «lo procedente» es ponerlas en conocimiento de los tribunales.

«Todo lo que se ha dicho en relación a mi persona en estos dos días, ante la ausencia de evidencias, son falsedades que sus autores reconocen estar basadas en sospechas sin ninguna clase de evidencia o fundamento», ha denunciado en un comunicado de su oficina en Estrasburgo.

El senador ‘popular’ denuncia que existe una «caza de brujas» por parte de algunos miembros del Secretariado, de algunos Parlamentarios y de algunas organizaciones «con una agenda política muy clara» hacia su persona. Y recalca que tras años de ataques está orgulloso de poder decir que no han conseguido demostrar nada: «No hay nada que puedan probar contra mí», apunta.

Según Agramunt, las conclusiones del informe «suponen el mayor ataque a los derechos civiles de cualquier individuo en un Estado de Derecho», además entiende que «traspasa todos los límites del Estado de Derecho y los mínimos estándares de la Democracia». «Se acusa, se juzga, se condena y se ejecuta, sin iniciarse procedimiento contradictorio alguno», asegura en el comunicado el senador valenciano.