JxCat podría intentar aprobar en el pleno de la próxima semana la reforma de la Ley de la Presidencia para dar cobertura a una investidura telemática. La Junta de Portavoces ha acordado hoy celebrar un nuevo pleno el próximo jueves 3 de mayo, una cita que, si se ajustan los plazos, podría permitir a los neoconvergentes aprobar la reforma con el apoyo de ERC y la CUP y fijar para la semana siguiente el intento de investidura.

La portavoz del PSC, Eva Granados, ha reconocido que es más que probable ese escenario. «Es muy justo, pero la meterán. El 3 de mayo, pese a las muchas propuestas de resolución sobre temas sociales, el tema será la ley de presidencia».

JxCat ha acelerado los plazos para la investidura catalana. Tras meses de bloqueo, en las cuatro semanas que quedan para agotar el plazo antes de la convocatoria automática de elecciones el partido de Carles Puigdemont quiere intentar de nuevo la investidura telemática, abocada al fracaso, y tener tiempo para investir a un presidente efectivo antes del 22 de mayo.

La reforma de la Ley de Presidencia propuesta por JxCat está siendo estudiada ahora por el Consell de Garanties Estatutaries (CGE), que tiene de plazo hasta el viernes para emitir su dictamen. En ese momento, todavía debe abrirse un nuevo plazo de dos días para la presentación de enmiendas por parte de los grupos, puesto que el proyecto se presentó por vía de urgencia y lectura única.

El calendario

Si el CGE  emitiera su dictamen el miércoles o jueves, y la Mesa admite el registro el viernes, JxCat podría pedir a la Junta que incluya la reforma en el próximo pleno, si el dictamen se produce el viernes los plazos serán «muy justos» tal como reconocen fuentes de Esquerra.

Tanto C’s como PSC y PP han expresado su rechazo a la propuesta de reforma, hecha a medida para una eventual investidura telemática de Carles Puigdemont, y están convencidos de que el Consell avalara su tesis de que no se ajusta al Estatut. Pero el dictamen del CGE no es vinculante y no sería la primera vez que el Parlament aprobara una ley no avalada por este organismo consultivo.

El dictamen dará la base para un futuro recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional, pero este recurso no se podrá presentar hasta que la ley haya sido votada y aprobada en el Pleno. Fuentes socialistas apuntan a la posibilidad de que el Parlament apruebe la reforma el próximo jueves y el Gobierno la recurra ante el Tribunal Constitucional en cuanto se publique en el DOGC, lo que supondría su suspensión automática.

El presidente del Parlament, Roger Torrent, no puede convocar la investidura hasta que la ley no haya sido publicada, por lo que en cualquier caso queda descartado un intento de investidura exprés, como en su momento hizo el Parlament cuando aprobó saltándose los plazos las leyes de ruptura.