El acto había sido convocada por la izquierda abertzale para presentar su proyecto político en el nuevo tiempo que ahora se abre tras el final de ETA. Presentado como la puesta de largo de la nueva Sortu para la era sin violencia etarra, y en la que aspiraba a llenar un pabellón para escenificar el pistoletazo de salida al nuevo tiempo, la principal formación de la izquierda abertzale no sólo se ha quedado lejos de abarrotar el Bilbao Arena -con capacidad para 10.000 personas- sino que ha convertido el evento en un homenaje a ETA, a «su lucha», a sus militantes muertos y a sus presos.

En un ambiente emotivo y de repaso a los últimos 60 años vividos en Euskadi, y sin referencias en ningún momento a sus víctimas ni acciones terroristas, Sortu ha ideado un evento centrado en honrar la «lucha» de ETA, de «aquel grupo de jóvenes», según los ha definido el secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez, que inició el camino de enfrentamiento contra el Estado español y francés y que ha permitido que el pueblo vasco «no desaparezca, siga vivo y en pie». El acto homenaje ha comenzado recordando que desde que hace 60 años nació la banda terrorista «ha sido la lucha, un compromiso y unas ideas lo que nos ha unido a todos». Al igual que hiciera la banda terrorista en su comunicado de disolución, se ha apuntado a Gernika y el bombardeo como uno de los elementos que junto al franquismo habrían justificado su existencia todas estas décadas.

Miles de personas ovacionan a ex presos de ETA por su «lucha» y reclaman su puesta en libertad

Uno de los momentos que mayor emoción ha suscitado entre los presentes ha sido el que ha recordado, con imágenes de agresiones de la policía, la Guardia Civil y la Ertzaintza de fondo en una gran pantalla, los nombres de los etarras muertos en estos años, así como de los dirigentes de la izquierda abertzale asesinados por los GAL y la violencia policial. En ese instante, y en un pabellón a oscuras, muchos de los presentes han encendido luces rojas y blancas y entre una gran ovación han coreado «Eusko gudariak, agur eta ohore!» (¡Soldados vascos, honra y honor!). Posteriormente un grupo de danza ha bailado un aurresku de honor mientras hojas de roble caían sobre el escenario.

Ovación a presos de ETA

Poco después, decenas de presos de ETA ya en libertad han desfilado por el centro del pabellón, entre ellos José Antonio López Ruiz, ‘Kubati’, o José María Zabarte, el ‘carnicero de Mondragón’, entre los que uno de ellos ha asegurado que continuarán sumando a la lucha por el pueblo. Los asistentes han coreado «Euskal Presoak, etxera!» (Presos vascos, a casa). La que fuera una de las jefas de ETA y que estuvo relacionada con ‘Josu Ternera’, Elena Beloki, también ha tomado la palabra para defender la «lucha revolucionaria» de movimientos como los surgidos en el País Vasco y en otros muchos lugares como Colombia, Irlanda Nicaragua o Sudáfrica, algunos de cuyos representantes han participado en el acto. Beloki ha defendido la lucha para «liberar a los pueblos» y ha recordado que en el caso de Euskadi ese frente «revolucionario» surgió del pueblo, «y hoy seguimos siendo esa fuerza que surgió del pueblo hace 60 años». En otro de los instantes del evento ha tomado parte Peru del Hoyo, el hijo del preso de ETA, Kepa del Hoyo fallecido el pasado verano tras sufrir un infarto en la prisión de Badajos donde cumplía condena.

El líder de Sortu a los presos de ETA: «Nunca os dejaremos solos hasta que vengas a casa vivos, os queremos»

A lo largo del evento, que se ha prolongado por más de hora y media, Sortu ha presentado la historia de ETA como un «sacrificio y entrega personal» de miles de militantes de los que ha subrayado lo que ha calificado como un gesto de «generosidad e ilusión» en favor de la libertad.

El último en participar ha sido el secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez. Lo ha hecho antes de fundirse en un fuerte y prolongado abrazo con Arnaldo Otegi, muy aplaudido por el público. Ha iniciado su alocución dirigiéndose a los presos de ETA encarcelados y huidos a los que les ha asegurado que «nunca os dejaremos solos hasta que estéis en casa y vivos, os queremos». Ha afirmado que la banda terrorista y la izquierda abertzale «han cumplido su palabra». Ha señalado que ETA ha puesto fin «a su ciclo histórico» y en cambio los estados español y francés no abandonan sus «políticas de violencia».

La «mochila» de Sortu

Rodríguez se ha referido a las apelaciones que contra «la mochila que dicen que tenemos» se hace a la izquierda abertzale. Ha reconocido que existe y que no la obvian, que son conscientes de que en su interior hay «muchos errores y meteduras de pata» y que no temen a la «autocrítica, no como ellos». Ha afirmado que es cierto que en ella hay «mucho sufrimiento» y que una parte de él la ha podido provocar la propia izquierda abertzale. Sin embargo, se ha dirigido a sus simpatizantes para subrayarles que en ella también hay «muchos logros por la lucha». Entre ellos ha citado como el principal que los 60 años de existencia de ETA han permitido que «este pueblo llegue vivo y en pie al siglo XXI», así como logros en materia educativa, social y cultural.

Sortu reconoce que en su «mochila» acumula sufrimiento provocado a otros «pero también muchos logros» por la acción de ETA

Ha criticado que se quiera «imponer un relato de buenos y malos» sobre lo sucedido, «así no se puede construir una paz justa, estable y duradera». Ha reprochado que se quiera obligar a la izquierda abertzale un determinado análisis de lo ocurrido, «desde luego no vamos a aceptar que nadie nos diga qué es lo que tenemos que decir, pensar o sentir»,

Rodríguez ha pedido a los asistentes que en el nuevo tiempo que ahora se inicia se haga revivir los mismos objetivos inacabados que ha dejado el final de ETA y sobre todos ellos, la consecución de un Estado vasco. «¿Y ahora qué?, os preguntaréis muchos. Ahora falta ganar. No nacimos para resistir ni responder sino para ganar, y vamos a ganar. Ganar es construir una república, un estado desde la izquierda», ha señalado. Rodríguez ha recordado a Nelson Mandela quien aseguro que para gobernar un país en muchos casos primero ha tenido que pasar por la cárcel, «no tengáis duda de que los que hoy son presos estarán un día en un gobierno independentista». Ha rememorado que hace 60 años «aquel grupo de jóvenes», en referencia a los fundadores de ETA, hizo un juramento para luchar por el pueblo vasco y que ahora la izquierda abertzale reedita asegurando que «no vamos a cejar hasta traer a casa a todos y cada uno de los presos y refugiados». El acto ha concluido con el canto del ‘Eusko Gudariak’.