El PDeCat ha abierto ya oficialmente la batalla por el poder en el partido. La dirección ex convergente lo ha oficializado esta mañana en una comparecencia en bloque para anunciar la celebración de la Asamblea «ordinaria» del 20 al 22 de julio y dejar claro que no están por la labor de someter a votación sus cargos, aunque tendrán que aceptarlo si así lo decide el Consejo Nacional de este sábado.

Un anuncio precedido por informaciones, especialmente en La Vanguardia, en las que se anuncia la candidatura de Joan Ramon Casals, alcalde de Molins de Rei, a disputarle la dirección del partido a Marta Pascal.

La dirección del PDeCat sufre desde hace meses la oposición interna de los grupos más próximos a Carles Puigdemont, que consideran las tesis defendidas por Marta Pascal demasiado tibias. Son los que en octubre rechazaron en twitter la convocatoria de elecciones por parte de Puigdemont y que han visto en las presiones para que se formara gobierno una deslealtad al ex presidente huido.

Casals habría conseguido aglutinar a estos sectores en favor de su candidatura, y pretende asaltar el poder en el partido este verano, aprovechando la celebración de una asamblea que debía ser puramente ideológica para sustituir a la actual dirección.

Es extemporáneo» advierte Conesa, quien recuerda que ya ganaron unas primarias hace dos años para acceder a sus cargos

«Es extemporáneo» ha advertido la presidenta de la Diputación de Barcelona y presidenta del Consejo Nacional del PDeCat, Mercé Conesa, en respuesta a la candidatura anunciada por Casals. «Cuando se someta a elecciones el cargo de coordinador del partido dentro de dos años, perfecto, pero ahora no toca», ha intentado zanjar tras recordar que «soy presidenta del Consell nacional porque gané unas primarias a Santi Vila» entonces conseller, que contaba con el aval de Artur Mas y Carles Puigdemont.

Pascal, coordinadora general del partido, ha intentado poner en valor el trabajo hecho «en tiempos difíciles» y ha destacado que en estos dos años el partido ha pasado de 5.000 a 14.000 asociados y ha ganado 40 alcaldes, que se suman a los 400 «heredados» de Convergencia.

El tándem formado por Pascal y David Bonvehí ha tenido que asumir además un ERE y el abandono de la anterior sede de CDC por las cuentas pendientes del partido de Jordi Pujol con la justicia. «El PDeCat ahora no tiene deudas» ha destacado Pascal, «vale la pena someter a los asociados este trabajo».

El Consejo Nacional convocado para este sábado es el órgano encargado de decidir si la asamblea se limita a un contenido ideólogico, como marcan los estatutos, o entra a debatir el organigrama del partido, como pretenden los críticos. Para prepararla, la dirección ha remitido hoy a todos los asociados una carta en la que reivindica el trabajo hecho y recuerda que el partido «necesita estabilidad» en un periodo de enorme complejidad política.

Defensa de los «consellers restituidos»

Una carta acompañada por la encendida defensa que Pascal ha hecho esta mañana del «derecho» de Jordi Turull, Josep Rull y Lluís Puig a ser restituidos como consejeros. Si la crítica a la dirección actual es haber parecido que cuestionaban las decisiones de Puigdemont y sus exigencias «legitimistas», Pascal parece haber decidido que no la volverán a pillar en un renuncio en este terreno.

La coordinadora general ha dejado además en manos de Conesa la defensa de la actual dirección, barrida de la lista electoral y de la formación de gobierno por el núcleo duro de Puigdemont. Ahora Pascal ofrece la sustitución de Artur Mas, dimitido hace un mes oficialmente para centrarse en su defensa legal por las consecuencias del 9N, como vía de entrada para los críticos en el organigrama del partido.

Una estructura que, según Pascal, «se tiene que adaptar a la complejidad del momento». Lo que no significa, como ha dejado claro Conesa, que la actual dirección vaya a ceder el poder del partido sin plantar batalla.