Irlanda se prepara para unirse al club de países que ya han legalizado el aborto. Los primeros resultados oficiales del referéndum celebrado esta viernes en el país apuntan a una victoria arrolladora del sí a la liberalización del aborto. Los datos, correspondientes a cuatro circunscripciones, reflejan un 66,4% de votos a favor, frente a un 33,6% en contra, y una participación del 62,2%.

Entre los resultados ya conocidos destaca, por su claridad, los provenientes de la circunscripción de Dublín Centro, donde los votos favorables a la nueva ley de aborto han alcanzado el 76,51%.

El primer ministro irlandés, Leo Varadkar, se ha mostrado satisfecho con los resultados de la votación, subrayando tras ésta Irlanda tendrá «una constitución moderna para un país moderno». Además, ha calificado de «revolución silenciosa» la clara victoria del sí y ha anunciado que la nueva ley de interrupción voluntaria del embarazo podría estar en vigor a finales de este mismo año. A los que han votado no, Varadkar les ha asegurado que Irlanda «es el mismo país que la semana pasada, solo que un poco más amable, un poco más tolerante y un poco más moral».

El diario de referencia irlandés The Irish Times no ha dudado en calificar el triunfo del sí como una «victoria aplastante más allá de cualquier expectativa».

Este referéndum ponía en manos de los ciudadanos irlandeses la aprobación o no de la propuesta de una ley de plazos con interrupción libre hasta la semana doce y por riesgo físico o mental para la mujer o riesgo para el feto antes del parto o poco después del mismo. Para poder sacar adelante esta ley, era necesario derogar en referéndum la Octava Enmienda de la Constitución, que consagra el derecho a la vida del no nacido.

La nueva ley de interrupción voluntaria del embarazo podría estar en vigor a finales de año

Actualmente Irlanda tiene una de las leyes más restrictivas del mundo sobre el aborto debido a la influencia del catolicismo. El texto actual reza que «el Estado reconoce el derecho a la vida del nonato», que equipara al de la mujer gestante, lo que ha supuesto la prohibición de los abortos en la práctica mayoría de casos.

Los promotores de la campaña Juntos por el Sí, que apoyaba la eliminación de la enmienda, han celebrado el resultado y han anunciado el comienzo de su disolución, una vez cumplida su misión. «Nos levantamos esta mañana en una nueva Irlanda. Irlanda ha cambiado. No importa lo que salga de las urnas, ahora sabemos que las cosas son diferentes», ha declarado su directora, Deidre Duffy, al Irish Times.

La contundente victoria del «sí» demuestra el apetito de la sociedad por un cambio radical y sitúa al Ejecutivo dirigido por el partido democristiano Fine Gaelen una posición de fuerza que, según los expertos, aprovechará para redactar una nueva legislación realmente progresista.

Según un sondeo a pie de urna efectuado por la televisión pública RTE entre 3.800 votantes, el sí obtuvo el 66 % de apoyo de los hombres y el 72 % de las mujeres, mientras que el de los jóvenes de edades comprendidas entre los 18 y 24 años subió hasta el 87 %. El único grupo de edad que dijo «no» fue el de los mayores de 65 años, el 58 %, un resultado que los expertos atribuyen a la influencia que mantiene la Iglesia católica en ese sector de la población, a pesar de los escándalos de abusos sexuales a menores.

La diferencia entre las zonas urbanas y rurales también fue significativa, pues aunque ganó el sí en ambas, con el 72% y 63% respectivamente, el estudio demuestra que el electorado sigue siendo más conservador fuera de las grandes ciudades, donde se concentran la población más joven.