El ‘chupinazo’ de la polémica’ ha vuelto a preceder a los Sanfermines.  Esta vez no es política, ni de banderas, ni propiamente animalista, sino más bien de tradición. La mecha la encendió el pasado lunes el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón, en una entrevista concedida a la revista ‘El Temps’ de Valencia en la que aseguró que no veía unos Sanfermines «sin toros pero sí sin corridas». Tal afirmación, a escasas tres semanas de que la capital navarra inicie las fiestas más internacionales de nuestro país, han causado un gran revuelo en la ciudad que han obligado incluso a Asirón a matizar sus declaraciones. El alcalde ha garantizado que en ningún caso contempla suprimir las corridas el próximo año «ni nada parecido» y que su declaración tan sólo busca poner sobre la mesa un «debate» que existe en la sociedad sobre la utilización de los animales en espectáculos taurinos.

Unas declaraciones que además llegan en un clima previo a los Sanfermines de cierta tensión después del sabotaje que parte de la infraestructura del vallado de los encierros sufrió por parte de movimientos animalistas. La madrugada del pasado día 7 se produjo un ataque protagonizado por un colectivo animalista en el interior de los Corrales del Gas, donde se incendió una máquina elevadora, se realizaron pintadas y se causaron diversos daños materiales. Dos días antes, 13 cajetines o huecos de los utilizados para la colocación de los postes verticales del vallado aparecieron rellenos de cemento y hierros, impidiendo la colocación de la estructura que delimita el recorrido del encierro.

Los Sanfermines 2018 vienen precedidas además por sabotajes contra la infraestructura de los encierros y el rechazo a los toros de podemos y I-E

Ataques ante los que el Consistorio pamplonés se posicionó en contra pero en los que formaciones como Podemos e Izquierda-Ezkerra se negaron a respaldar el punto del manifiesto de condena en el que se reclamaba «respeto y apoyo al encierro de San Fermín». A todo ello se sumará en sólo unos días el acto de protesta que organizaciones animalistas volverán a celebrar ante el Ayuntamiento en contra de la celebración de las corridas y los encierros con una perfomance de cuerpos semidesnudos ensangrentados. El movimiento en defensa de los animales, AnimaNaturalis, que reivindico los ataques al vallado, también ha anunciado que impulsará una campaña -repartirá 10.000 folletos- en repulsa al actual modelo de Sanfermines que impulsa el «sufrimiento» de los toros y defenderá implantar un modelo de festejos taurinos similar al que se acordó en las Islas Baleares, sin muerte, con menos toros y con limite de diez minutos para torear cada animal.

Encierros sí, corridas quizá

En este clima, el alcalde de la ciudad, quien ha reconocido que es abonado de la plaza de toros de Pamplona desde hace varias décadas, ha abierto en canal el debate sobre las corridas de toros en las fiestas de la capital navarra. Asirón insiste en que se debe diferenciar entre los encierros y las corridas. Si a las primeras las ha blindado asegurando que son una «seña de identidad» de la ciudad y que nadie contempla suprimirlas, sobre las segundas, las corridas, ha señalado que ha llegado el momento de cuestionar si el modelo debería «evolucionar».

Tras la polvareda levantada por sus palabras, el alcalde ha intentado dar un paso atrás al apuntar que por ahora no se prevé ningún cambio y que en cualquier caso corresponderá a la sociedad «y no a las instituciones» decidir si las corridas de toros de cada tarde durante los Sanfermines deben sufrir algún tipo de alteración de cara al futuro.

Los ganaderos advierten a Asirón que sin corridas de toros tampoco cederán sus toros para los encierros

La Unión de Criadores de Toro de Lidia ya le ha respondido. En un manifiesto emitido por algunas de las principales ganaderías del país, le advierten a Asirón que si no hay corridas de toros en Pamplona tampoco ellos facilitarán sus toros para que existan encierros. Sin corridas, no hay encierros. Entre quienes suscriben el manifiesto se encuentran ganaderías como Miura, Jandilla, Cebada Gago o ‘El Capea’. Le recuerdan al primer edil que los distintos festejos taurinos que definen por antonomasia los Sanfermines dejan en la ciudad un impacto económico que cuantifican en alrededor de 74 millones de euros cada año.

En próximo 6 de julio, sólo cinco horas después de que el ‘¡Pamploneses, pamplonesas!, Gora San Fermín! dé inicio a las fiestas arranca la ‘Feria del Toro’ que incluye nueve corridas hasta el sábado 14 -además de una novillada el día 5 de julio- y en la que participarán toreros como ‘El Juli’, Pepín Liria, Juan José Padilla o Sebastián Castella, entre otros. Corridas de toros que cada años organiza la Casa de Misericordia de Pamplona, propietaria de la plaza de toros desde que financiara su construcción en 1920 y que la estrenó en los Sanfermines de 1922