Mientras en La Moncloa se abre a puerta a negociar la culminación del desarrollo íntegro del Estatuto de Gernika de 1979, en el Parlamento Vasco continúa el proceso de redacción del primer borrador del que sería el nuevo Estatuto vasco llamado a superar al hoy vigente. En las últimas semanas la Cámara de Vitoria ha ido aprobando diversos apartados del documento inicial como el preámbulo, el título preliminar y el apartado de competencias de las que se dotaría el País Vasco. Hoy era el turno del área relacionada con el modo en el que se reconocerían los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como lo relativo al régimen económico y financiero del que se dotaría el futuro ‘Estado’ confederado vasco. Al igual que en los apartados anteriores, tan sólo PNV y EH Bildu han apoyado la propuesta de nuevo articulado, en el que hoy se incluía el reconocimiento de que Euskadi se dotaría de un Poder Judicial Vasco propio.

Las dos formaciones nacionalistas han discrepado sobre la capacidad de la que habría que dotar a ese poder judicial propio, hasta dónde llegar. Mientras EH Bildu ha defendido que en ningún caso debería estar sometido al Tribunal Supremo del Estado, sino que debería comenzar y concluir en todos sus niveles dentro de la administración judicial de la que se dotaría Euskadi, el PNV ha optado por no ir tan lejos. La formación de Andoni Ortuzar defiende que el País Vasco se dote de un sistema judicial vasco propio pero que siga situando en el Tribunal Supremo español «la capacidad de unificar doctrina en relación a la legislación dictada por el Estado y de aplicación» en Euskadi.

El PNV quiere que la futura Justicia vasca siga unificando doctrina con el Tribunal Supremo español, EH Bildu no

Una unificación que se debería hacer en cualquier caso, de acuerdo a lo pactado en un «concierto político» que regularía una relación bilateral con España «concertada». El lehendakari reiteró el lunes que la actualización del autogobierno que plantea y que lidera el PNV no es de «ruptura» con España sino de una relación «bilateral», de «igual a igual» entre Euskadi y España, y a través de una fórmula de concierto político -similar el concierto económico- que no sitúe en régimen de subordinación a ninguna de las dos administraciones. Los nacionalistas aseguran incluso que la actualización del Estatuto vasco deberá hacerse dentro de los límites que permite la Constitución.

‘Consejo Judicial Vasco’

La propuesta de constituir un Poder Judicial Vasco que hoy han aprobado PNV y Bildu tendría capacidad para designar magistrados y jueces y de «organizar» el Ministerio Fiscal. Además sería competente  para organizar la Justicia, que en todo caso se llevaría a cabo siempre «conforme a la Constitución y a los términos establecidos» en el citado «Concierto Político». El Tribunal Superior de Justicia Vasco tendría «jurisdicción propia y facultad disciplinarias en todas las materias cuya legislación exclusiva corresponda al País Vasco. El ‘Consejo Judicial Vasco’ sería el máximo órgano de Gobierno del Poder Judicial de Euskadi y a él correspondería fijar la organización de la Justicia.

Otro de los puntos que hoy se ha aprobado hace referencia a la Seguridad Social que tendría Euskadi en ese nuevo modelo de relación «bilateral» con España. Se señala que contaría con facultades exclusivas en relación a los sistemas de relaciones laborales y de protección o seguridad social «sin menoscabo de los mecanismos de solidaridad y cooperación con el sistema vigente en el Estado español».

La futura Justicia vasca se debería organizar conforme a la Constitución y un nuevo «concierto político» con España

La ponencia también ha aprobado un documento de bases sobre un eventual nuevo régimen económico, financiero y tributario. En este caso, el acuerdo entre el PNV y EH Bildu ha sido completo. En este texto, se contempla un compromiso con la «preservación» del Concierto Económico, así como la apuesta por asumir las competencias en materia de política agraria, industrial, energética y de telecomunicaciones. También se plantea que Euskadi disponga de competencia exclusiva sobre régimen presupuestario, fiscalización y control de gasto público, endeudamiento, avales y garantías.

Ninguno de los documentos anteriores ha sido apoyado ni por el PSE, ni Podemos ni el PP. La aprobación de estos nuevos capítulos del primer borrador del futuro Estatuto vasco continuará las próximas semanas hasta que finalice todo su articulado. Con él, un grupo de expertos, aún por designar, elaborará una propuesta de estatuto definitiva que será sometida a debate parlamentario antes de someterlo a la aprobación de la Cámara y su tramitación final.