Hace un mes llegaban a la costa valenciana las 629 personas migrantes en la flotilla del Aquarius de los cuales quedan 92 en centros de acogida, 59 de ellos menores de edad, según ha destacado la vicepresidenta del Consell valenciano, Mónica Oltra, quien además ha calificado «la excelente coordinación en el proceso de acogida».

Ha explicado que, de las 480 personas adultas que en un primer momento fueron trasladadas a las instalaciones acondicionadas para el acogimiento del grupo más numeroso, solo quedan 35, ya que el resto se ha trasladado a otros puntos, dentro y fuera de la Comunitat Valenciana. Hasta en trece comunidades autónomas han sido acogidas. Otras 80 personas han viajado a Francia, donde pidieron asilo y el Gobierno francés se ha comprometido a tramitar su solicitud.

Operación Esperanza

Oltra también ha resaltado la labor de la dirección general de Infancia y Adolescencia con las personas menores de edad que llegaron a bordo de alguno de los barcos de la flotilla del Aquarius, de los que 57 continúan aún en las instalaciones previstas para la primera acogida, a la espera de que se les asigne el recurso más adecuado a sus circunstancias.

La mayoría de estas personas migrantes proceden de Nigeria y el resto son originarias de Sierra Leona, Sudán, Argelia, Ghana, Eritrea, Libia, El Chad, Etiopía, Marruecos, Camerún, Senegal, Comoras, Pakistán, Guinea Conakry, Níger, Mali, Bangladesh, Costa de Marfil y Togo. Por franjas de edad, la mayoría tienen entre 21 y 25 años, seguidos de los de 16 a 20 años, tras los que están los que tienen entre 26 y 40 años y por último los niños y niñas con menos de 10 años.

Oltra ha recordado que la segunda fase de la Operación Esperanza fue coordinada desde la dirección general de Inclusión Social, dependiente de la Vicepresidencia, que ha trabajado conjuntamente con el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, y con Cruz Roja, que fue la entidad encargada de gestionar la llegada y posterior proceso.