El ex presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, ha remitido una carta al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, en la que le cuestiona la decisión de acercar a dos presos de ETA de la cárcel de Villabona (Asturias) a la prisión de Basauri (Vizcaya). En ella le recuerda que si uno de los criterios para concederles el tercer grado ha sido que han pedido perdón a las víctimas “a mi no me han pedido perdón”.

Los presos de la banda terrorista, Olga Sánz Martín y Javier Moreno fueron detenidos en 1998 en una operación en la que se desarticuló el ‘comando Vizcaya’. Ambos fueron condenados por, entre otros delitos, recabar información para atentar contra el entonces consejero de Interior del Gobierno Vasco, Juan María Atutxa, la ex consejera de Turismo, Rosa Díez, y el presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz.

En la carta, el ahora eurodiputado popular asegura que ha visto “con sorpresa” cómo entre los argumentos dados para proceder al acercamiento a Euskadi de los dos etarras se citaba haber pedido perdón a las víctimas: “Soy víctima de estos criminales y en ningún momento se han puesto en contacto conmigo ni por carta, ni correo electrónico, ni por llamada para pedirme perdón”.
Iturgaiz recuerda a Malaska que ninguno de los presos “se ha puesto en contacto conmigo”. Considera que la decisión de acercarles responde a otro tipo de motivaciones por parte del Gobierno. Señala que responden más a continuar la labor iniciada por José Luis Rodríguez Zapatero “para poner precio político a la paz”.

«Pagar un peaje»

Iturgaiz, que ha pasado a integrar el Comité Ejecutivo del PP de Pablo Casado, como secretario de cooperación, añade además que corresponde ahora a Sánchez “pagar el peaje a sus socios nacionalistas e independentistas”.

En su opinión, el acercamiento no es el único gesto en esta dirección. Cita el desistimiento del Ejecutivo de presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley vasca de Abusos Policiales aprobada por el Gobierno Urkullu y con la que se pretende “premiar a los verdugos y castigar a las víctimas”, señala Iturgaiz.

Los dos terroristas acercados a la cárcel de Basauri han cumplido dos décadas en prisión tras su detención el 5 de junio de 1998 en un barrio de Bilbao. Su arresto se produjo tras la desarticulación del ‘comando Vizcaya’, operación en la que también fue detenido otro significativo miembro de la banda, Iñaki Bilbao.

La información recabada por Moreno y Sanz -condenados a 74 y 71 años de prisión respectivamente- sobre Iturgaiz no fue la única que la banda empleó para intentar atentar contra él, Años más tarde, en 2001, la organización terrorista volvió a intentarlo. Ocurrió durante un acto de recuerdo al concejal del PP asesinado por ETA, José Ignacio Iruretagoyena.

Bomba en el cementerio

La cúpula del PP vasco, con Iturgaz a la cabeza y con la presencia de otra es presidenta del partido, María San Gil, acudió al acto celebrado en el cementerio de Zarauz. ETA había instalado una bomba en una tumba cercana y que pretendía hacer explotar cuando familiares y amigos de Iruretagoyena, junto a los cargos populares, acudieran a la ofrenda floral. Un fallo en el mando a distancia que debería haber detonado el artefacto evitó la tragedia.

El acercamiento de Moreno y Sanz, que mantienen desde hace años una relación sentimental, no corresponde a ningún paso del plan de traslados de presos de ETA que el Gobierno ha anunciado. En los dos casos la decisión de otorgarles el tercer grado penitenciario responde a su evolución y asunción de la política penitenciaria.

Instituciones penitenciarias aclaró ayer que los dos presos se habían desmarcado de ETA, -no pertenecen al colectivo de presos mayoritario, el EPPK- habían rechazado la violencia y habían solicitado perdón a las víctimas -en una carta genérica a todas ellas-, además de asumir sus responsabilidades civiles.

Los dos presos cumplían por tanto todos los requisitos, además de haber pagado ya dos terceras partes de sus condenas, de la máxima de cumplimiento prevista. También han mostrado su disposición a colaborar con la Justicia. Otorgado el tercer grado, ambos acudirán a prisión sólo a dormir.