La tensión se había elevado de modo importante en los últimos días y esta madrugada se ha disparado definitivamente cuando las fuerzas antidisturbios de la Policía Nacional y la Policía Foral de Navarra han irrumpido en el Casco Viejo de Pamplona. Decenas de agentes han intervenido durante una operación que se ha prolongado cinco horas, en un clima de notable tensión, para proceder al desalojo del ocupado Palacio del Marqués de Rozalejo, convertido en un ‘Gaztetxe’, -centro social juvenil ‘autogestionado’ por juventudes afines a la izquierda abertzale-. Las cargas policiales, algunas con lanzamiento de pelotas de goma según han denunciado algunos de los asistentes, han provocado varios heridos leves que han sido trasladados a urgencias por las ambulancias que han acudido al lugar.

El Gobierno de Uxue Barkos, en manos entre otros socios del cuatripartito de Bildu, intentó en los últimos días reunirse con los responsables del ‘Gaztetxe Maravillas’ de la capital navarra. Tras la imposibilidad de cerrar un acuerdo y plantear otra ubicación para el centro, el Ejecutivo navarro ha dado la orden de activar el plan de desalojo. Días atrás el Gobierno se comprometió a llevar a cabo un desalojo «pacífico» y ordenado.

 

A las 4.45 a través de las redes sociales se ha comenzado a alertar de la llegada de unidades policiales para ejecutar el desalojo ordenado por la Justicia de este palacio de titularidad pública donde el Gobierno tiene previsto ubicar el Instituto de la Memoria Histórica. Cientos de jóvenes han llegado al Casco Viejo de Pamplona, en el entorno de la calle Aldapa, donde la Policía ya había acordonado la zona para que los operarios procedieran al desalojo.

Entre gritos de “Sí la ocupación es delito, viva la delincuencia”, “Vosotros también sois perros” o “Fuera de aquí”, varios operarios han retirado la pancarta que daba nombre al Gaztetxe, en recuerdo a Maravillas Lamberto, una niña agredida y violada y posteriormente asesinada durante el franquismo hace 82 años.

Once meses de ocupación

La ocupación del inmueble se produjo hace once meses y tras una sentencia judicial, en un proceso en el que se presentó el Gobierno como acusación popular, la tensión ha ido creciendo. El Gobierno, del que forman parte Geroa Bai -la formación de la presidenta Uxue Barkos-, Bildu, Podemos e Izquierda-Ezquerra, se ha visto envuelto en una incómoda polémica que le ha enfrentado a sectores muy identificados con las formaciones que soportan el Gobierno.

La proliferación de los llamados ‘Gaztetxes’ (Casa juveniles) siempre ha estado vinculado a las bases de la izquierda abertzale y los movimientos antisistema, contra los que se ha tenido que enfrentar el Gobierno foral.

Desde primera hora los incidentes en las calles del Casco Viejo de Pamplona se han sucedido, con cargas policiales, además del acoso por parte de cientos de jóvenes a los agentes que proceden al desalojo. El acceso al interior del edificio ha sido complicado. En el varios jóvenes, en torno a una veintena,han sido identificados. Algunos de ellos se habrían encadenado para evitar el desalojo. Por el momento, según informa la Policía Foral no se han procedido a detenciones.