La embajadora de la Generalitat de Cataluña ante la Unión Europea, Meritxell Serret, ha enviado una carta a autoridades continentales presentándose tras ser nombrada en el cargo. Serret tiraba del habitual argumentario independentista para detallar la situación en la región a estos dirigentes, pero con un problema: su misiva contiene un buen puñado de errores ortográficos que, a nivel diplomático, son imperdonables.

Así, en vez de escribir desde, como sería lo normal, Serret escribe des de. No es un error tipográfico o un pequeño lapsus que cualquier puede tener, ya que este fallo aparece en hasta tres ocasiones, una en el primer párrafo, otra en el tercero y una vez más en el penúltimo.

Del mismo modo, Serret escribe defensa en un lugar en el que en realidad debería estar la palabra defiende, al hablar de como la Unión Europea tiene unas bases forjadas en «la igualdad y el respeto mutuo, que defensa (sic) el bienestar de las personas».

Los errores ortográficos no acaban aquí. Apenas unas palabras después de este último error aparece la palabra «complimiento» (sic), una palabra que significa, según la RAE, «fin o perfección». Serret, que no quería hacer referencia a ningún fin ni a ninguna perfección, debía haber colocado aquí la palabra «cumplimiento» para que la frase tuviera algún tipo de sentido.

Serret cierra la carta confiando en que «vamos a tener la ocasión de trabajar conjuntamente y de cooperar en favor de Europa de las personas». No está claro quienes han sido los destinatarios de esta carta, pero sí que al más alto nivel diplomático no es común que aparezcan errores de este tipo.