El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha considerado que una «soberanía plena» terminaría con los problemas de financiación en Cataluña, que son, en sus palabras, estructurales, históricos y crónicos. En rueda de prensa este sábado y tras el acto inaugural de la L10 Sud de Metro de Barcelona, ha pedido disculpas por el retraso en esta inauguración y ha justificado que la Generalitat «no obtiene soluciones a las propuestas al Estado una y otra vez».

Torra ha recordado que este proyecto ha sido posible finalmente gracias al acuerdo entre instituciones catalanas, en referencia al Ayuntamiento de Barcelona y a la Generalitat y ha añadido que hay que gobernar «tejiendo y no poniendo parches» con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas. Además, ha realzado la importancia de la nueva línea , calificándola como «necesaria, vertebradora y muy reivindicativa», y ha recordado que los 30 años de conciencia entre los vecinos han acabado dando sus frutos.

Asegura que el estado tiene una actitud de «dejadez y desidia»

Torra ha explicado que el año que viene se inaugurarán las dos otras estaciones de la línea en el Hospitalet del Llobregat (Barcelona) –la de Provençana y la Ciutat de Justícia–, y ha recordado que el compromiso del Govern con la movilidad sostenible es «absoluto» . Sin embargo, ha reprochado al Estado que este compromiso es complicado de conseguir frente a su «dejadez y desidia».

Torra también ha aprovechado para homenajear a los políticos en el extranjero y en la cárcel y ha recordado que estas obras empezaron en el mandato anterior, y ha reivindicado «la injusticia y la vergüenza que supone su cautiverio».