La ministra de Justicia, Dolores Delgado, ha rechazado este miércoles en el Congreso de los Diputados dimitir tras la polémica surgida por las gestiones llevadas a cabo en relación a la defensa del magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que ha instruido la causa por el proceso soberanista en Cataluña, ante los tribunales belgas por la demanda civil presentada por el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y ha destacado ante el PP que su nombre no aparece en ningún sumario de un caso de corrupción.

Ante la pregunta de la diputada ‘popular’ María Jesús Bonilla sobre «cuándo va a dimitir», la ministra ha respondido inicialmente con una sola frase: «No voy a dimitir». Ya en una segunda intervención, Delgado ha acusado al anterior Gobierno, el de Mariano Rajoy, de haber dejado España en una «situación de degeneración institucional, que nos está costando levantarlo y no se imagina cuánto».

D. Delgado

«Había un desasosiego social por este constante goteo de casos de corrupción que ha demostrado la existencia de una corrupción sistémica en el PP», ha continuado la ministra, para insistir en que no piensa presentar su dimisión porque su nombre «no sale en sumarios como por ejemplo ‘Púnica’, ‘Lezo’, ‘Gürtel’, ‘Pokemon’, ‘Brugal’ o ‘Palma Arena'». «Yo nunca he pagado indemnizaciones en diferido. Mi nombre no sale en ningún listado como ‘Dolores D.’, ni como ‘D. Delgado’, ha ironizado, en referencia al famoso M. Rajoy.

Con todo ello, Delgado ha concluido diciendo que en los 100 días de Gobierno de Pedro Sánchez «no solo hablamos de corrupción, hablamos de política» porque se está trabajando por los «servicios sociales, hay diálogo, por la igualdad, por el desarrollo, la cohesión social, la cohesión territorial y por la convivencia».