Los Mossos d’Esquadra han desalojado al grupo de independentistas acampado en la Plaza Sant Jaume de Barcelona, frente al Palau de la Generalitat. El campamento, instalado desde hace tres semanas para exigir la implementación de la «república catalana» fue temporalmente sustituido por mesas petitorias durante las fiestas de la Mercè, pero este marte se volvió a instalar con más de una veintena de tiendas. La acampada había provocado fuertes tensiones entre Generalitat y Ayuntamiento, que durante los últimos días se han reprochado la inacción ante una situación que pone en cuestión la seguridad en pleno corazón de la capital catalana.

Decenas de agentes de la policía autonómica han tomado la plaza a las nueve de la mañana y han dado una hora a los acampados para recoger todos sus enseres y retirar las tiendas de campaña y demás mobiliario instalado este martes de nuevo, aludiendo a un problema de seguridad. Los agentes han rodeado a los acampados para forzar el desalojo, que se ha producido sin incidentes, aunque han dado libertad a los acampados para seguir concentrados frente al Palau de la Generalitat.

Ante esta oferta, los concentrados han pedido refuerzos en las redes sociales han colgado una nueva pancarta en la que invitan a los independentistas a sumarse a los turnos de acampada para mantener la plaza ocupada.

Este martes, fuentes de la policía autonómica iniciaron una negociación con los acampados y confirmaron que no les permitirían mantener el campamento, por el riesgo que supone a escasos metros del Palau de la Generalitat. Los independentistas acordaron facilitar el registro de la tienda «siempre que los Mossos necesiten verlas». Sin embargo, los efectivos de los Mossos han procedido a desmantelar todo para eliminar todos los elementos que cuestionan la seguridad.

La acampada vulnera el perímetro de seguridad de los edificios oficiales, especialmente estricto en el caso del Palau de la Generalitat. Ningún vehículo no oficial o policial puede estacionarse en la Plaza Sant Jaume por este motivo en el espacio que ocupaban las más de 20 tiendas de campaña retiradas.

Los participantes en la acampada reclaman al gobierno de Quim Torra que haga efectiva la república. Una reivindicación contra la que ni Govern ni Ayuntamiento de Barcelona se habían atrevido a oponerse abiertamente hasta ahora. En los días previos a las Fiestas de la Mercè, Govern y Ayuntamiento se acusaron mutuamente de pasividad ante la acampada que ocupaba un espacio básico en las celebraciones. El Ayuntamiento señalaba a los Mossos como responsables de seguridad, mientras desde el Govern tanto Elsa Artadi como Miquel Buch argumentaban que la ocupación de espacio público es competencia del Consistorio.