Han pasado 365 días desde el 1-O, pero la influencia de aquella jornada se sigue notando en el día a día de la política en Cataluña y en Madrid. Fue el día que empujó a los líderes independentistas hacia la Declaración Unilateral de Independencia que ha terminado con ellos huidos o en prisión preventiva, a la espera de un juicio por rebelión. Estas 24 horas también acercaron a Cataluña a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, y supusieron la mayor muestra de fuerza del independentismo en las calles. Este es el recuerdo de aquel día, en datos:

2.243

Es el número de colegios electorales que la Generalitat dispuso como centros de votación por todo el territorio catalán. Había colegios públicos, algunos centros privados…Por la negativa a colaborar de numerosos Ayuntamientos, el censo de mesas -6.200 en total- no se correspondió con el habitual del resto de comicios locales, autonómicos o generales.

600

Fue el número de centros de votación clausurados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Durante la jornada se clausuraron 200, unos 100 por parte de los Mossos d’Esquadra y 92 entre Policía Nacional y Guardia Civil. Otros 400 no llegaron siquiera a abrir, tras la intervención previa de los Mossos durante el fin de semana, especialmente en localidades pequeñas. Para reaccionar ante esto, la Generalitat activó un “censo universal” que permitía votar en cualquier colegio electoral. Fueron numerosos los testimonios de personas que habían votado varias veces en varios colegios distintos, incluso sin estar censados en Cataluña.

16.500

Corresponde al total de urnas de plástico adquiridas para garantizar la celebración del referéndum. Su historia es una de las más estrambóticas alrededor del 1-O y quedó plasmada en el libro Operació Urnes, publicado por dos periodistas del diario Ara. Tras renunciar a su compra por los métodos convencionales, la Generalitat optó por la opción B: canalizar la compra a través de un particular que organizó un operativo secreto y mastodóntico. Las 16.500 urnas se encargaron en China y llegaron por mar hasta Marsella. Posteriormente, se destribuyeron durante meses por toda Cataluña en camiones y coches particulares. El cabecilla, que se mantiene anónimo pero se hace llamar “Lluís”, asegura que trabajaba de forma autónoma y sin contacto con el Govern. Suyo fue el diseño de las cajas y de la infraestructura, piramidal y prácticamente secreta. Tanto, que consiguió regatear con éxito los esfuerzos del CNI.

43,03%

La participación del referéndum, según los datos ofrecidos por el Govern pese a la absoluta falta de garantías. De las 5.313.564 personas llamadas a votar en el censo, sobre cuya obtención también pesan numerosas dudas legales, acudieron a las urnas 2.286.217. De estos, el 90,18% votaron ‘Sí’, el 7,83% ‘No’ y el 1,98% en blanco. La Generalitat, sin aportar pruebas consistentes, suele hablar de que la actuación de las fuerzas de seguridad hizo desaparecer unos 700.000 votos.

87.000.000

Fue el coste total de la ‘Operación Copérnico’, diseñada por el ministerio del Interior, entonces dirigido por José Ignacio Zoido, para contener las semanas más complicadas en Cataluña. Se movilizó a un total de 6.000 agentes entre Policía Nacional y Guardia Civil, parte de los cuales fueron alojados en barcos atracados en el puerto de Barcelona. Entre ellos el ya mítico ‘Piolín‘, por los dibujos de su casco. Su nombre real era ‘Moby Dada’ y su alquiler y atraque costaron 5,5 millones de euros. Fue el más barato: el ‘GNV-Azurra’ costó 8,5 millones y el ‘Rhapsody’ 12,5. En total, 26,5 millones de euros sólo en barcos, tal y como explicó el PP en el Senado en el mes de enero. El resto de los gastos se repartieron entre dietas, manutención, combustible y otros alojamientos.

991

Según la Generalitat, este fue el número total de heridos por las cargas en los colegios electorales del 1 de octubre. De acuerdo al informe publicado por el servicio de Salud del Govern, hubo 823 heridos leves, 163 moderados y cinco graves. Entre ellos, el hombre que perdió un ojo y otro que tuvo que ser atendido por un infarto de miocardio. Los otros tres casos corresponden a traumatismos en distintas partes del cuerpo. Las cifras de heridos leves se han achacado a la voluntad del Govern por inflar las cifras, y la mayoría corresponden con personas que solicitaron ser atendidas pero no requirieron de tratamiento.

431

Interior también entró en la guerra de cifras, y aseguró primero que 39 agentes habían resultado heridos. Al día siguiente, elevó esa cifra hasta 431 después de dar por finalizado el operativo. Denunciaron arañazos, pedradas, patadas, mordiscos…

5.429

La inestabilidad política también tuvo consecuencias económicas durante los meses siguientes al 1-O. Desde entonces hasta este mismo mes de septiembre, en 11 meses, son 5.429 las empresas que han solicitado llevarse su sede social de Cataluña. Sólo entre octubre y diciembre lo hicieron unas 3.300, con transatlánticos como Sabadell (se fue a Alicante) y CaixaBank (Valencia) a la cabeza. La Generalitat negó en todo momento que el procés estuviera afectando a las empresas en Cataluña, pero en privado mantenía otro discurso. Esta semana, una información de eldiario.es ha destapado que mentían: en sus informes internos aseguraban que las multinacionales estaban paralizando inversiones y sacándolas de la Comunidad.