El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha reconocido hoy su “extrema preocupación” por la situación que se vive en Cataluña y se ha ofrecido a colaborar para recuperar el “liderazgo político e institucional” en favor de una solución “por el bien común”. Durante un desayuno informativo celebrado esta mañana en Bilbao, Urkullu no ha rebajado la presión sobre el Ejecutivo de Sánchez, que ha incrementado en los ultimos días el PNV. Pese a modular el tono, el jefe del Ejecutivo vasco ha recordado al presidente del Gobierno que se comprometió con él a fijar un calendario de cesión de competencias a Euskadi y que incluso llego a determinar que 30 de las  37 materias que reclama el País Vasco eran “factibles” de ser cedidas.

El lehendakari ha insistido en que la elaboración de un calendario de transferencias no es una petición de un partido político sino de la propia Cámara de Vitoria que lo aprobó de modo mayoritario. Urkullu ha señalado que esta cuestión ya se la planteó el pasado 25 de junio, sin que hasta el momento se haya producido avances al respecto.

No ha escondido la complejidad de la situación política en España, que ha calificado de “batalla encarnizada política e institucional”, pero ha instado a Sánchez a tener en cuenta en primer lugar a quienes apoyaron su llegada al Gobierno y no a las formaciones de la oposición que ahora le presionan. En este sentido, le ha reclamado que priorice “medidas comprometidas” con las cinco formaciones que le respaldaron para llegar a La Moncloa.

“Extrema preocupación”

Respecto a la crisis abierta en Cataluña, Urkullu ha evitado cuestionar las palabras de Quim Torra alentando a los CDR a seguir “apretando”. Se ha limitado a señalar que confía en que las instituciones catalanas y españolas sean conscientes de “lo mucho que está en juego”. En relación a los graves incidentes ocurridos la noche del pasado lunes, Urkullu ha negado que le recuerden a episodios de la ‘kale borroka’ vividos en Euskadi, sino más bien al acoso sufrido por el Parlament en 2010 por grupos violentos y que obligaron a evacuar a los representantes políticos, “algunos en helicóptero”.

En su intervención ha expresado su preocupación ante el “contexto de cuestionamiento y descrédito permanente” que sufre la política y la actitud de “distanciamiento e incredulidad ante la capacidad de las instituciones públicas para responder a las necesidades de la ciudadanía”.

Ha evitado pronunciarse abiertamente sobre la necesidad de convocar elecciones pero sí ha apuntado que fue el propio Sánchez quién vinculó su continuidad en el Gobierno con la aprobación de los presupuestos, “ese es el terreno de juego”: “Un Gobierno tiene que gobernar y eso no es sólo proponer proyectos de ley, gobernar es llevar adelante medidas comprometidas con quien ha apoyado a este Gobierno”. Le ha recordado la capacidad de gobernar un país que actualmente no esta sólo en sus manos sino también en las de las formaciones que le apoyan, dada su debilidad parlamentaria, “por tanto debe saber si cuenta con el apoyo de esos cinco grupos”.

39 años de “incumplimientos”

Urkullu también se ha referido a la cesión de la gestión Económica de la Seguridad Social -que el pasado lunes la ministra de Trabajo afirmó que no figuraba como una prioridad-. Ha apuntado que se trata de una cuestión que ya se trabajó en tiempos de Rodríguez Zapatero y que como otras competencias anteriormente, “aquí se verá que gestionamos mejor para los intereses de los vascos”.

Ha subrayado que es tiempo de “zanjar 39 años de incumplimientos” con Euskadi en lo relacionado con el traspaso de las materias pendientes y recogidas en el Estatuto de Gernika. “El propio presidente considera factible el traspaso de 30 de esas transferencias”. Ha considerado que hacerlo sería “sustituir los inciertos senderos de la incomunicación por un camino que nos conduzca al pacto y la convivencia”.