El nuevo presidente in pectore de Fomento del Trabajo, Josep Sánchez Llibre, se propondrá recuperar la interlocución con la Generalitat y ser “proactivo” en la generación de un clima de confianza que permita el retorno de las empresas a Cataluña. A cambio, el ex portavoz de CiU en el Congreso ofrece neutralidad política de la gran patronal catalana: “nos centraremos en la defensa de los intereses empresariales”.

Sánchez Llibre, único candidato a las elecciones a la gran patronal catalana que se celebrarán el próximo 5 de noviembre, ha presentado sus credenciales acompañado por la flor y nata del empresariado catalán y la cúpula de la CEOE. Presentado por Joan Rosell, ha contado entre el público con Antonio Garamendi, Juan Pablo Lázaro (CEOE) el actual presidente de Foment, Joaquim Gay de Montellà, el de Pimec, Josep Gonzalez, del Círculo de Economía, Juan José Bruguera, o Joan Gaspar, presidente de Turismo de Barcelona.

La Cataluña que manda, o mandaba, estaba hoy en el Palace acompañando a Sánchez Llibre junto al líder de CCOO, Javier Pacheco, y el secretario de la UGT catalana, Camil Ros, la consellera de Empresa, Angels Chacón, o los diputados Joan Capdevila (ERC) en el Congreso, y Xavier Garcia Albiol (PP) y Ramon Espadaler (PSC-Units) en el Parlament, además de su ex jefe de filas en las Cortes, Josep Duran Lleida.

Liderar el retorno de empresas

“Queremos propiciar el retorno de las empresas” y ejercer como un “auténtico lobby de las empresas” ante los poderes públicos catalanes. Estos dos han sido los grandes ejes programáticos ofrecidos por el ex dirigente de Unió, cuya candidatura se ve como un intento de desligar a Foment de la línea dura contra el independentismo ejemplificada por su actual presidente, Gay de Montellà, demasiado próximo al PP para muchos de sus asociados.

Con el apoyo de la antigua democracia cristiana catalana y el beneplácito del soberanismo, Sánchez Llibre ha prometido buscar la complicidad del máximo número de organizaciones y “acompañados por el Govern, actuaremos para conseguir clima político sin tensiones y dar garantías de seguridad jurídica” para favorecer el retorno de las casi cuatro mil empresas que han trasladado su sede social fuera de Cataluña tras el referéndum del 1-O.

“Tenemos que ser proactivos en generar confianza, buscar el máximo consenso para que haya tranquilidad, confianza empresarial, para que las empresas, superado el callejón sin salida de hace un año, tengan la tranquilidad de que no pasaran de nuevo por el momento que pasaron hace un año”, ha asegurado el candidato, que se ha cuidado de señalar al Govern de la Generalitat como responsable de esa crisis.

“Seremos proactivos en dialogar con los poderes públicos de Cataluña para generar esa tranquilidad”, se ha limitado a apuntar. Ese diálogo, eso sí, será intenso. Foment reproducirá en su estructura la comisión de relaciones institucionales creada por Joan Rosell en la CEOE, de la que Sánchez Llibre ha formado parte, para recuperar las relaciones con la Generalitat.

Lo primero, entrevistas con Torra y Torrent

De hecho, el ex político ha asegurado que lo primero que hará si se hace con la presidencia de la patronal será pedir cita con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, el del Parlament, Roger Torrent, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

“Lo que queremos es convencer a los poderes públicos de que la actividad empresarial es fundamental”, ha resumido. A partir de ahí, “los políticos hacen su trabajo y nosotros defenderemos nuestros intereses, gobierne quien gobierne en España y en Cataluña. Por eso buscaremos la complicidad con la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona”.

Sánchez Llibre ha insistido en que se limitarán a “plantear única y exclusivamente la defensa de los intereses empresariales ante los poderes públicos catalanes y españoles”. En ese sentido, se ha desmarcado de la defensa del pacto fiscal para Cataluña que la actual cúpula patronal catalana ha defendido durante el último año como alternativa a la vía independentista de la Generalitat.

“No plantearemos si es mejor el pacto fiscal u otra solución. Plantearemos lo mejor para nuestros intereses empresariales”, ha zanjado. “Solo pediremos un clima de confianza, para que vuelvan las empresas, para que Cataluña vuelva a ser la máquina de la economía española, el centro de inversiones del sur de Europa”.

Rosell y su visita a Junqueras

Uno de los pocos momentos tensos del debate se ha producido cuando el presidente de CEOE ha sido preguntado por su reciente visita al líder de ERC Oriol Junqueras en la prisión de Lledoners. “Fue una reunión privada”, ha intentado zanjar Joan Rosell. Posteriormente, y a preguntas de los periodistas, Rosell ha rechazado las críticas de miembros de su directiva a esa visita: “Las criticas anónimas no existen”, ha respondido visiblemente molesto.

Sánchez Llibre, por su parte, ha defendido el encuentro de Rosell con Junqueras, que ha justificado por la relación personal entre ambos. “Joan Rosell siempre ha hablado con todo el mundo, es un hombre de puentes, de diálogo”, ha argumentado el ex dirigente democristiano. “Me parece perfecto que fuera a ver a Junqueras”.