El expresidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ha sido noticia en Rusia en las últimas horas por una entrevista concedida al diario Komsomolskaya Pravda, uno de los más veteranos de la región, fundado en 1925 como órgano oficial de las juventudes del Partido Comunista de la Unión Soviética. Se trata de la primera entrevista de Puigdemont con un medio de este país, y en ella define a Rusia como «uno de los países más influyentes de la Tierra», al tiempo que asegura que una Cataluña independiente mantendría «relaciones cercanas y amistosas con ella».

Puigdemont, no obstante, descarta que tras la campaña previa y posterior al referéndum ilegal del 1 de octubre, se produjera interferencia rusa de ninguna clase. «Noticias falsas. Nunca ha habido evidencia de esto, sólo informaciones sensacionalistas por parte de varios medios de comunicación españoles y políticos conservadores», dice a este respecto.

El comandante napolitano José de Ribas

El político catalán, preguntado por Rusia, llega a reivindicar incluso la «historia común» entre Cataluña y el país gobernado por Vladimir Putin. Y recuerda el pasado militar del comandante naval José de Ribas, que en el siglo XVIII sirvió en el Mar Negro bajo el mando de la emperatriz Catalina de Rusia y fundó la ciudad ucraniana de Odesa. Una de las calles principales de esta localidad, de hecho, lleva el nombre Deribasovskaya en homenaje al marino.

La interpretación histórica de Puigdemont, no obstante, es como mínimo interesada. De Ribas nació en Nápoles y era hijo de una familia aristocrática de Barcelona que se trasladó a la actual Italia para servir a Carlos III durante el siglo XVIII. En Livorno, De Ribas conoció a la familia de Grigori Orlov, entonces amante de Catalina La Grande. De Ribas se trasladó posteriormente a Rusia, donde desarrolló toda su vida militar. Murió en 1800, y dedicó los últimos meses de su vida a conspirar para preparar un golpe de Estado que permitiera el ascenso al trono de Alejandro I. Actualmente, está enterrado en San Petersburgo.

Durante el resto de la entrevista, Puigdemont también critica la actitud de Bruselas respecto al desafío independentista en Cataluña y dice que las instituciones europeas no han hecho «en general, nada» respecto a ello. «Es una vergüenza y una completa destrucción de la autoridad moral de la UE, aunque al mismo tiempo continúa enseñando al mundo entero respeto por los derechos humanos», denuncia Puigdemont.