Es una prioridad para el Gobierno vasco. La renovación del parque de vehículos en Euskadi continúa avanzando hacia una renovación de toda la infraestructura que requiere y que es necesaria para preparar al País Vasco ante la profunda transformación del sector que se avecina. En julio el Ejecutivo aprobó el plan que contempla actuaciones por casi 500 millones de euros para los próximos dos años y en los que se incluyen ayudas a la investigación, a la instalación de puntos de carga y a la renovación del parque móvil. En este punto, el objetivo es multiplicar por cuatro el número de vehículos eléctricos en las carreteras vascas. Actualmente son apenas 1.150 los matriculados en Euskadi.

Uno de los datos que restaba por conocer eran las ayudas públicas a la compra de este tipo de coches eléctricos o energéticamente eficientes que se iban a fijar. El Ejecutivo de Iñigo Urkullu ha hecho público hoy que serán de hasta un máximo de 3.000 euros. El ‘plan renove’ para particulares y empresas que decidan renovar su vehículos establece que las subvenciones máximas se concederán en los casos en los que el coche tenga una antigüedad de más de 10 años y de 7 años en el caso de las furgonetas y siempre que se  sustituyan por un coche eléctrico puro. El plan establece que el destino del viejo vehículo será darlo de baja y destinarlo a chatarra.

El plan entrará en vigor en marzo e incluye más ayudas para otro tipo de modalidades eficientes. También recibirán subvención la compra de automóviles híbridos, de “autonomía extendida”, de gas natural o de hidrógeno, si bien lo harán en menor cuantía, entre 2.250 y 2.500 euros.

Los vehículos ligeros a renovar deberán tener más de 10 años y ser destinados a chatarra

El programa en favor de un parque más eficiente y respetuoso con el medio ambiente también contemplan ayudas para la compra de automóviles nuevos que pese a no ser eléctricos sí tengan una calificación energética A, es decir con emisiones inferiores a 114 gr/CO2 por kilómetros o de 182 gr CO2/Km. En este caso las ayudas por la compra de automóviles de gasolina o gasoil (diésel) energéticamente eficientes serán de sólo 2.000 euros.

Movilidad eléctrica en 2030

La renovación de automóviles viejos por nuevos está dotado con un presupuesto inicial de 5 millones de euros, con lo que se podrían renovar algo más de 2.000 unidades aproximadamente. De este modo se podría prácticamente triplicarla flota de coches eléctricos ahora en circulación en las carretas vascas.

El pasado verano el Gobierno vasco aprobó un plan dotado con 494 millones de euros con el que se pretende no sólo subvencionar la compra de este tipo de vehículos, sino impulsar y multiplicar la infraestructura, los puntos de carga, la normativa y la investigación que requiere su implantación. Las acciones se consideran imprescindibles para comenzar a superar las reservas que aún existen entre los consumidores para apostar por el vehículo eléctrico. La falta de puntos de recarga, el mayor coste de los vehículos o la aún insuficiente investigación tecnológica en este sector, que también se quiere fijar como una oportunidad de generación de empleo y desarrollo económico, son sólo algunos de los elementos a los que se quiere hacer frente.

El plan para 2030 del Gobierno vasco contempla multiplicar por cuatro el actual parque eléctrico

El objetivo es alcanzar los 4.800 coches eléctricos para finales de 2020 y preparar la red vasca para una expansión a gran escala en 2030. La batería de medidas presentada en el Plan Integral de Movilidad Eléctrica fija una batería de actuaciones hasta 2020 e incluye la elaboración de un segundo plan que defina el desarrollo para la siguiente década 2020-2030. El reto es lograr que en poco más de una década la apuesta por este tipo de transporte sea “una alternativa real” que no suscite dudas.

La actuación abarca a las administraciones públicas, -que en todos sus niveles se comprometen a apostar por vehículos eléctricos en sus sucesivas renovaciones de vehículos-, al tejido empresarial privado, así como a los ciudadanos, a los que se subvencionará la compra de este tipo de coches eléctricos.

Actualmente en el País Vasco existen 1.143 coches eléctricos y 73 puntos de recarga de acceso público -además de más de 300 que ya existen de modo particular o en empresas-. El objetivo es que en los próximos dos años y medio, para finales de 2020, el parque eléctrico se incremente al menos hasta los 4.800 coches de este tipo y se puedan habilitar otros 35 puntos de recarga de alta capacidad abiertos a todos los consumidores. De este modo, las matriculaciones “eléctricas” alcanzarían el 4% ese año. Además, se ha establecido que para 2020 el transporte de viajeros en medios públicos con motores eléctricos se incremente un 20%.