“Venezuela es uno de los mejores rivales que hemos podido tener en estos años”. Elsa Artadi, portavoz del Govern y consellera de Presidencia ha escogido la presentación del partido Cataluña-Venezuela que se jugará el próximo lunes en el estadio del Girona como el que probablemente será uno de sus últimos actos como miembro del Govern de Quim Torra.

La convocatoria tuvo que suspenderse el año pasado, en plena crisis del procés independentista, con el reconocimiento de que los partidos navideños ya no arrastraban al público por mucha pancarta pro selecciones nacionales que llevara incorporada. Más allá de la caída de público, las dificultades de años anteriores para encontrar rival obligaron a la Federación Catalana de Fútbol (FCF) a renunciar a una tradición del 20 años.

En calendario FIFA

Ahora Venezuela parece ser un reclamo suficiente para la Federación y el Govern, que ayer presentaron la convocatoria destacando como gran éxito la celebración del encuentro en pleno calendario oficial. Algo que, según el presidente de la Federació Catalana, Joan Soteras, es un éxito porque “esta vez, de forma inédita, hemos conseguido que la Federación Española nos dé fecha FIFA” -es decir, dentro del calendario oficial y no en periodo de vacaciones para los jugadores- para jugar. Una posibilidad que permite “darle más importancia al partido de nuestra Selección”.

Hace un año, la plataforma pro selecciones y la FCF especulaban con la posibilidad de un encuentro contra la selección Argentina, en su paso por España para preparar el Mundial de Rusia de 2018, pero el precio de la albiceleste excedía el presupuesto de la Federación catalana. No se había producido un encuentro de la selección catalana desde que Túnez la derrotó en los penaltis en Navidad de 2016, en plena fase de preparación de la Copa África. Sergi Roberto fue entonces la única aportación del F.C. Barcelona, junto a Gerard Moreno, Marc Roca y Aaron Martín del Español. Las grandes estrellas fueron Xavi Hernández y Sergio García.

Tras fracasar la opción argentina, el secretario de Deportes de la Generalitat reconocía que “la situación política es la que es, y pocos rivales se atreven a jugar un partido contra Cataluña en estos momentos”. Figueras asumió entonces, en declaraciones a La Vanguardia, que “es innegable que en los últimos tiempos ha costado hallar rivales de talla, y no engaña el hecho de que en el último precedente el partido se trasladó a un escenario de menor capacidad”.

Concretamente, en Montilivi, donde se ha convocado el partido del próximo lunes, después de años jugándose en Montjuïc o en el Camp Nou. Los últimos rivales, además de Túnez, han sido Cabo Verde y la selección del País Vasco. El objetivo, aseguran desde la Federación Catalana tras el parón del año pasado, “es subir el listón con un rival de más entidad, aunque signifique aumentar los costes”.

Es en este contexto en el que Artadi ha asegurado hoy que Venezuela “es de los mejores rivales que hemos podido tener en estos años” y ha apuntado que la crisis política que vive el país sudamericano favorecerá la complicidad entre aficiones. El cónsul de Venezuela en Barcelona,   Ricardo Capella, ha agradecido la participación venezolana en este partido, dentro de su fase de preparación de la Copa América, contra “una selección experimentada”.