El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) investiga al magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo Javier Borrego por la desatención en el ejercicio de las funciones jurisdiccionales a la hora de dictar resoluciones en el Alto Tribunal. El juez, que forma parte de la Sección Quinta de la Sala Tercera, está siendo además investigado por el promotor de la Acción Disciplinaria por haber “amenazado” al presidente Luis María Díez-Picazo cuando le dijo que iba a comunicar su situación al Consejo.

Según informan fuentes jurídicas a El Independiente, el promotor Ricardo Conde mantiene en estos momentos abierto dicho procedimiento sobre Borrego, es decir, unas diligencias informativas en curso donde se estudia tanto la desatención de sus ponencias como el incidente protagonizado con Díez-Picazo.

El presidente de la Sala Tercera, muy cuestionado por su actuación en el escándalo de las hipotecas,  remitió por escrito al Consejo una comunicación narrando el episodio que vivió en su despacho con el juez Javier Borrego quien, según su versión, lo amenazó y cogió de las solapas de la chaqueta cuando le pidió explicaciones por el retraso en sus resoluciones. El promotor ha tomado declaración a varias secretarias de la Sala Tercera sobre el incidente.

Según informan fuentes próximas al presidente de lo Contencioso, Luis Díez-Picazo, ante la queja de los compañeros de Sección de Javier Borrego, y después de que se le hubiera asignado sin éxito un letrado del Supremo para ayudarlo a sacar adelante sus resoluciones, le comunicó el pasado mes de marzo que pondría “oficialmente” en conocimiento del órgano de gobierno de los jueces la situación. Fue entonces cuando el magistrado, que estuvo destinado en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en representación de España, «amenazó» al presidente de lo Contencioso y le “zarandeó”. Salió a gritos de su despacho ante los ojos de varias secretarias, indican fuentes del tribunal.

La Sala de Gobierno interviene

El asunto no es menor ya que se ha convertido en la comidilla del Supremo y ha trascendido del ámbito de la Sala Contencioso Administrativo. Entre otras cuestiones, porque hasta en dos ocasiones la Sala de Gobierno ha tenido que intervenir en el mismo: la primera, para interrumpir la designación de ponencias de Borrego y, la segunda, para comunicarle al CGPJ que aprecia “materia disciplinaria” tras estos hechos.

La Sala del Gobierno del Supremo aprecia «materia disciplinaria» en el comportamiento de Javier Borrego

La Sala de Gobierno –compuesta por el propio Lesmes, el vicepresidente Ángel Juanes, los cinco presidentes de Sala del tribunal, y otros cinco magistrados del Supremo- tuvo que liberar en marzo de carga de trabajo a Javier Borrego para que no se le acumularan el número de asuntos sin resolver aunque, en un acuerdo dictado el pasado 23 de mayo, que obra en poder de El Independiente, resolvió que a partir del próximo 6 de junio el magistrado debe volver a asumir sus ponencias con normalidad. Es decir, dos asuntos por semana.

Asimismo, en aquel acuerdo, la Sala de Gobierno explicaba que el presidente de la sección de lo Contencioso que integra Borrego había estado emitiendo distintos informes sobre su incapacidad para llevar las ponencias al día a Díez Picazo y Lesmes, y lo que es más importante, acordaba que “toda la documentación fuera remitida al promotor de la Acción Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial por entender que existe materia disciplinaria”.

Borrego niega las amenazas

Además, la situación generada ha supuesto un auténtico quebradero de cabeza para el presidente del tribunal Carlos Lesmes, quien no quería que trascendiera la misma para no perjudicar la imagen del tribunal. Lesmes ha estado informado en todo momento de lo sucedido y ha llegado a hablar con el propio Borrego.

Este medio también se ha puesto en contacto con el togado que niega haber amenazado al presidente de la Sala Tercera. El magistrado, que sostiene que ya tiene al día sus sentencias, afirma que en ningún momento zarandeó a Díez Picazo. El juez admite, no obstante, que ha mantenido retrasos en sus ponencias pero achaca los mismos a que le ha costado adaptarse al método de trabajo en el Alto Tribunal.

Ahora, será el promotor Ricardo Conde quien deberá decidir si archiva las diligencias informativas sobre Borrego o si, por el contrario, incoa un expediente disciplinario contra el magistrado investigado que podría enfrentarse a la suspensión cautelar de funciones. Javier Borrego fue nombrado el pasado mes de noviembre magistrado de la Sala Tercera por el CGPJ que capitanea Carlos Lesmes. Obtuvo el respaldo de 16 de los 21 vocales. Accedión a la Sala por el turno de juristas de reconocido prestigio.