El PNV y el Partido Socialista de Euskadi (PSE) han cerrado este lunes un principio de acuerdo para apoyarse en las principales instituciones vascas y reeditar así el pacto ya suscrito en 2015 entre ambas formaciones. Las direcciones de los dos partidos se han reunido esta mañana en la sede de la formación nacionalista, Sabin Etxea, para ultimar los últimos detalles del pacto que permitirá a las formaciones reeditar los gobiernos de coalición y apoyarse mutuamente en aquellas instituciones en las que la suma de sus escaños les permita acceder al Ejecutivo municipal.

En un breve comunicado emitido por el PSE y el PNV se apunta que el objetivo es lograr “mayorías estables” tanto en las Juntas Generales, los parlamentos forales de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava y de los que saldrá elegido el Gobierno de las tres Diputaciones, así como en los ayuntamientos. El pasado fin de semana se pudo salvar uno de los principales escollos que había dificultado el diálogo. El PNV había anunciado su intención de disputarle la alcaldía al PSE en Irún, donde el PSE ganó con holgura las elecciones pero sin mayoría absoluta. Finalmente la formación de Andoni Ortuzar anunció que retiraba su candidatura y allanaba el camino para que José Antonio Santano repita al frente del consistorio fronterizo.

De igual modo, PNV y PSE reeditarán los gobiernos de coalición en las tres capitales vascas, así como en los gobiernos forales, fórmula con la que ya han gobernado esta legislatura que ahora concluye. Ambos partidos han valorado que el resultado de los gobiernos y acuerdos alcanzados, y que también se han extendido al Gobierno vasco, ha dado “un resultado muy satisfactorio”.

Ratificarlo con las bases

Ahora el PSE debe refrendarlo con sus bases el principio de acuerdo antes de darlo por definitivo. El próximo jueves lo someterá a la votación de sus militantes. En la pregunta que se trasladará a los militantes se subrayará la idea de que el principio de acuerdo está encaminado a alcanzar objetivos de “crecimiento, empleo digno, protección de los servicios públicos, la cohesión social y el bienestar de la sociedad vasca”.

Ambos partidos subrayan que el resultado del acuerdo alcanzado en 2015 ha sido «muy satisfactorio»

El principio de acuerdo permitirá además que ambas formaciones puedan recuperar algunas localidades, si bien será insuficiente para mantener otras, como es el caso de Durango o Galdakao, donde el PNV perderá la alcaldía en beneficio de EH Bildu. La constitución de ayuntamientos prevista para el próximo sábado puede hacer que el nuevo acuerdo PNV-PSE arrebate hasta siete alcaldías a la izquierda abertzale. En cinco ayuntamientos guipuzcoanos PNV y PSE tendrían mayoría: Andoain, Lezo, Mendaro, Pasaia y Soraluce. Además, alcanzarían la mayoría en dos municipios vizcaínos -Alonsotegi y Zaldibar- y en uno alavés, Zigoitia. En las pasadas elecciones el PNV venció en 115 de los 251 municipios vascos. Logró mayoría absoluta en 81 municipios y mayoría relativa en 34. Por su parte el PSE se impuso en nueve localidades, en tres de ellas de manera absoluta, como en Portugalete y Zumárraga y en otras seis, como en Irún, con mayoría simple.

Despejada una de las tres variables de las alianza entre socialistas y nacionalistas vascos, el camino de entendimiento queda ahora algo más despejado, aunque no del todo. El papel que el PNV juegue en Madrid y el posible apoyo de sus seis diputados en el Congreso a la candidatura del PSOE de Pedro Sánchez, sigue en el aire. Por el momento la formación de Ortuzar no se ha prounciado y se ha limitado a avanzar que decisiones como el papel que juegue el PSN en Navarra pueden tener una influencia en la relación entre ambas formaciones.