El independentismo ha vuelto a fracasar en su intento de poner a España contra las cuerdas de la justicia y las instituciones europeas. La Comisión Europea ha rechazado este miércoles el registro de una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) impulsada por la ANC y el Consell per la República, la institución paralela a la Generalitat impulsada por Carles Puigdemont desde Waterloo.

La Comisión Europea ha declarado «inadmisible» la propuesta, presentada a principios de mayo y cuyo objetivo era activar el artículo 7 de los tratados de la Unión Europea contra España. Este artículo contempla la suspensión del derecho a voto de algún Estado miembro que viole sistemáticamente las normas del Estado de Derecho.

La ANC y el Consell de Puigdemont ni siquiera han conseguido el primer paso, el del registro, que les habría permitido posteriormente recoger firmas. La iniciativa, en cualquier caso, no habría llevado en última instancia a ninguna parte. La aplicación del artículo 7 requiere unanimidad y ni siquiera se ha alcanzado en el caso de Polonia, para quien el proceso lleva activado desde 2017.

Ambas entidades han anunciado que recurrirán al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que esta misma semana negó a Carles Puigdemont y Toni Comín las medidas cautelares que reclamaban para poder estar en el Parlamento Europeo en el inicio de la legislatura.

El texto con el que la ANC y el Consell pretendían impulsar la ICE condenaba el «trato de España a las minorías» y trataba de transmitir «la necesidad de activar mecanismos que permitan ayudar a la mejora de la calidad democrática en España». No han tenido éxito.