El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Jesús María Barrientos, se ha apartado de la causa contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra, por desobediencia a la Junta Electoral Central hasta que se resuelva la recusación presentada por la defensa del president contra Barrientos y la magistrada Mercedes Armas, también apartada de la causa temporalmente. Quim Torra afronta el próximo 25 de septiembre el juicio por negarse a retirar los lazos amarillos y las pancartas partidistas de la fachada del Palau de la Generalitat durante la campaña electoral, como le reclamó la JEC.

El TSJC ha ordenado al letrado de la Administración de Justicia que designe un instructor y abra pieza separada para resolver la recusación y ordena que, hasta que se resuelva, Barrientos y Armas se abstengan de continuar conociendo de la presente causa. Asimismo, el tribunal suspende la tramitación de la causa hasta la resolución de este incidente de recusación, según el escrito.

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya admite así a trámite la petición de recusación presentada por el presidente de la Generalitat, una vez subsanados los defectos formales en la recusación de la defensa de Torra, ejercida por el abogado Gonzalo Boye. La petición fue rechazada inicialmente el pasado martes porque no contenía la firma del acusado, Quim Torra.

Además, el TSJC da tres días a las partes para que se pronuncien sobre las causas de la recusación, según la providencia hecha pública hoy. Torra recusó a Barrientos y Armas por su «absoluta falta de imparcialidad» en el juicio que tendrá lugar contra él por presunta desobediencia al negarse a retirar símbolos independentistas de edificios públicos. El TSJC le juzgará el 25 y 26 de septiembre por los presuntos delitos de desobediencia después de que Torra se negara a retirar los lazos amarillos de los edificios públicos, alegando libertad de expresión y negando que se trate de un símbolo político partidista.

Torra recrimina a Barrientos el plantón a Torrent por hablar de «presos políticos»

En su escrito, Torra consideró que Barrientos «se ha pronunciado pública y publicadamente sobre aspectos que son esenciales dentro de lo que será el debate fáctico y jurídico del presente procedimiento», y cita algunas de sus manifestaciones públicas. Entre ellas, haber mostrado «preocupación» por la situación de la política catalana y del proceso soberanista, y, según asegura el escrito, que se haya mostrado contrario a los lazos amarillos y que haya defendido y avalado la orden de retirarlos de edificios públicos.

«Ha rechazado con especial contundencia todas las tesis acerca de la exhibición de símbolos que tienen que ver con la solidaridad y apoyo a los presos políticos así como de banderas esteladas, que será precisamente el objeto del juicio oral», abunda el texto.

Tanto Torra como su abogado se han referido especialmente al incidente en el Colegio de Abogados en el que Barrientos abandonó la celebración de su fiesta anual por el discurso del presidente del Parlament, Roger Torrent, en el que defendió la existencia de «presos políticos» y atacó la independencia judicial.

La recusación señala que Barrientos se ha pronunciado sobre los políticos presos, la supuesta neutralidad de los espacios públicos, sobre lazos amarillos, sobre la resolución de la Junta Electoral Central (JEC) y «la ideología y posicionamiento político de Torra, por lo que es difícil imaginar una falta de imparcialidad mayor».