La República Popular de China ha exhibido un extraordinario músculo militar en el 70 aniversario de su proclamación por Mao Zedong. Esta celebración, con misiles nucleares incluidos, ha coincidido con la jornada más sangrienta en Hong Kong, donde las protestas en favor de la libertad y la democracia se han cobrado su primera víctima mortal, un joven de 18 años.

El 1 de octubre de 1949 Mao Zedong, al frente de las guerrillas comunistas, expulsaron al Kuomintang y proclamó la República Popular de China. Unos 15.000 soldados han participado en un desfile en Pekín. El actual líder, Xi Jinping, se ha mostrado triunfal en su discurso a la nación: «Hemos logrado un desarrollo sin igual». Y ha añadido: «Ninguna fuerza podrá parar a China».

China ha exhibido lo mejor de su arsenal. Las estrellas del desfile han sido los misiles Dong Feng (viente del Este). Son DF-41, DF-17 y DF-100. Por ejemplo, el DF-41 es un misil intercontinental o ICBM, con un alcance de 12.000 a 15.000 kilómetros. Puede alcanzar el mar Caribe si se orienta hacia Estados Unidos (llegaría en 30 minutos). Puede llevar hasta diez cabezas nucleares.

Por primera vez después de cuatro meses de protestas en las calles de Hong Kong la policía ha cargado con munición real contra los manifestantes en lo que supone en la mayor escalada de violencia vista hasta ahora. Miles de personas, sobre todo jóvenes, han acudido a la llamada a las calles por el «día nacional de dolor». Un joven de 18 años ha resultado herido de gravedad en el pecho por una bala y ha muerto en horas. Era un estudiante que se manifestaba en el distrito de Tsuen Wan. Al menos otros 50 han resultado heridos, dos de ellos están en condición crítica.

Ha terminado siendo un día nacional de luto. El líder de este movimiento, Joshua Wong, decía en su Twitter, con el fondo de la bandera china: «Asesinato en 1989. Asesinato en 2019».