Política

El PP acusa a Sánchez e Iceta de intentar "culminar" el Pacto del Tinell de Zapatero y Maragall

El presidente del PP, Pablo Casado, junto a la portavoz de los populares en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, y la ex líder de UPyD, Rosa Díez. EFE

Pablo Casado ha acudido hoy a Barcelona para escenificar, en el Saló del Tinell, el pecado original del socialismo español, el pacto firmado por el PSC en 2003 con los nacionalistas de CiU y ERC para fijar un cordón sanitario contra el PP, entonces cómodamente instalado en el Gobierno. Lo ha hecho de la mano de la ex dirigente socialista y ex líder de UPyD Rosa Díez, que ha pedido el voto para el PP porque «estas elecciones» ha dicho, «no van de derecha e izquierdo sino de democracia o regresión y caos».

Pasqual Maragall y José Luis Rodríguez Zapatero «impulsaron ese proyecto antidemocrático» ha recordado la candidata popular por Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo, «pero Iceta y Sanchez pretenden ahora culminarlo» ha advertido. «Y lo hacen con Barcelona convertida en un degradado escenario de acampadas, barricadas y boicots. Nosotros unimos, ellos separan, segregan y levantan muros y banderas».

En este marco, el candidato del PP ha recordado también el primer discurso pronunciado por el Rey Juan Carlos en Cataluña, también en el Tinell. Casado ha recordado la «normalidad» de ese acto en 1976, y «la excepcionalidad» de la visita de los Reyes del lunes, para concluir que la diferencia entre ambas citas «es consecuencia del Pacto del Tinell».

«Un error del partido socialista» ha denunciado, del que el PSOE «nunca ha abjurado». El líder del PP ha exigido a Sánchez «que rompa ya el Pacto del Tinell, que en su versión actual es la Declaración de Pedralbes, que sigue colgada del página oficial de Moncloa».

Casado se ha remontado al Plan Cataluña 2000 de Jordi Pujol y recuerda que «en 2003 esa operación de ingeniería social se encuentra con un socio inesperadao, Zapatero, que prometió un Estatut sin que nadie lo hubiera pedido» y ha lamentado que «ese sectarismo sucida» hizo que el gobierno tripartito catalán de 2003 «marginara en un cordon sanitario al PP».

Rosa Diez, por su parte, ha elogiado al PP de Casado porque «ha aprendido de sus errores del pasado y no va a volver a caer en el apaciguamiento del nacionalismo como receta para garantizar la igualdad de todos los españoles» y ha defendido su presencia en un acto de los populares recordando que ya lo hizo en su momento en el País Vasco, cuando militaba en el PSOE.

«Estábamos en una circunstancia extraordinaria porque lo menos importante era la ideología» ha señalado refiriéndose al final de los años de plome de la violencia de ETA. Diez ha recordado además que entonces el constitucionalismo sacó sus mejores resultados históricos con la alianza de Mayor Oreja y Nicolás Redondo y ha advertido que «ahora estamos en una situación como esa y hay que mojarse».

«Lo que nos jugamos el 10N no es un gobierno más de izquierdas o de derechas, lo que está en cuestión es el orden constitucional, la democracia, la libertad, esos artículos de la Constitución que son intocables porque proclaman la igualdad y la libertad» de todos los españoles.

Cayetana Álvarez de Toledo y Casado se han referido también a la oportunidad perdida que ha supuesto la negativa de Cs a integrarse en España Suma para unir fuerzas en Cataluña. Los naranjas «se equivocaron al no aceptar España Suma» ha lamentado Álvarez, «hoy estaría aquí Inés Arrimadas, y tendríamos una concentración de talento enorme.» No pudo ser.

Casado ha escogido para su acto de campaña en Cataluña un espacio minúsculo -eapenas una cincuentena de personas- pero con fuerte contenido simbolico: el Museo de Historia de Barcelona, sobre el Saló del Tinell.

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