Víctor Tarradellas, secretario de Relaciones Internacionales de Convergencia Democràtica y responsable de la fundación convergente Catmón, ya preparaba en 2016 listas de buenos y malos comisarios e intendentes de los Mossos d’Esquadra en función de su compromiso con la causa independentista.

«Independentista pero pusilánime», «viene de la Guardia Civil», «rojo». Son las algunas de las definiciones que acompañan al listado elaborado por Tarradellas, a la sazón dirigente de CDC y hombre de confianza de Artur Mas y después de Carles Puigdemont, que acompañaba las calificaciones sobre los comisarios de la policía autonómica con signos positivos o negativos, en función de si se consideraba que podían ser más o menos útiles para la celebración del referéndum unilateral del 1-O y la proclamación de la declaración unilateral de independencia.

Investigación por corrupción

Lo ha puesto al descubierto la instrucción del caso de presunta financiación irregular de esta fundación convergente investigada por el juez Joaquín Aguirre, que en 2018 propició una serie de registros dentro de la Operación Estela. Durante esos registros, la Policía Nacional se incautó de la libreta de tapas negras en la que Tarradellas había consignado su clasificación de comisarios.

El martes se produjeron cuatro nuevas detenciones de este entramado dedicado a desviar subvenciones públicas a fundaciones de CDC, en el que fueron detenidos el actual secretario general de Deporte de la Generalitat, Gerard Figueras, y la ex regidora del Ayuntamiento de Barcelona Maite Fandos, ambos militantes destacados de CDC y ahora de PDeCat.

Según ha desvelado El Periódico de Catalunya, la libreta contiene una clasificación de la estructura de la cúpula policial entre 2016 y 2017, cuando Josep Lluís Trapero asumió el cargo de mayor de los Mossos, y destaca la figura del comisario David Piqué, «el único que planta cara a Trapero» según las anotaciones, miembro de los «pata negra» del proceso de creación de los mossos y considerado por Tarradellas como la opción más favorable a la independencia. Piqué murió en 2016.

En las páginas del cuaderno se juzga además a 45 jefes de la policía autonómica, puntuados según tres baremos: «patriotismo y determinación», «capacidad de gestión y carisma» y «lealtad institucional». Esas notas elogian por su patriotismo a los comisarios que en los últimos años han ascendido en el cuerpo, mientras advierte contra otros mandos por su procedencia o ideología.

Así, se destaca su procedencia de la Guardia Civil, su adscripción ideológica al PSOE o la advertencia «muy rojo». De Eduard Sallent, actual comisario jefe de los Mossos, destacan los tres positivos en los tres baremos y el añadido de su pasado como ex miembro del sindicato de estudiantes nacionalista FNEC. Tarradellas lo consideraba muy independentista.