Tras tres horas, la segunda reunión entre PSOE y ERC para despejar la investidura de Pedro Sánchez sigue como estaba: con los republicanos independentistas instalados en el no, pero reconocen «avances». De acuerdo con un comunicado emitido por ERC, ambas formaciones hablan de «conflicto político» que deberán «resolver políticamente».

El comunicado, íntegro en catalán, representa importantes avances con relación a la reunión de hace cinco días. ERC evita decir que su voto sigue siendo negativo, lo que plasmó al final del comunicado del 28 de noviembre. El actual texto de Esquerra está lleno de guiños: habla de la postura común de «dar una salida al bloqueo institucional» o de que ambos partidos «han avanzado en la reflexión para activar la vía política buscando los instrumentos necesarios para su canalización».

«Sensibilidad compartida»

También se alude a progresos «en temas concretos en los que se ha podido constatar» que hay «una sensibilidad social compartida con respecto a la recuperación de derechos civiles, laborales y sociales». La siguiente reunión se producirá la semana que viene, el próximo día 10, también martes.

Al igual que hace cinco días, los actores de la reunión fueron los mismos: por el PSOE Adriana Lastra (con un esguince en el tobillo que se hizo por la mañana durante la sesión inaugural del Congreso de los Diputados), el secretario de Organización José Luis Ábalos y su homólogo en el PSC Salvador Illa; frente a ellos, los republicanos Gabriel Rufián, Marta Vilalta y Josep María Jové, los dos últimos del sector duro.

El PSOE precisa de la abstención de Esquerra para investir a Sánchez como presidente del Ejecutivo. Es la única fórmula de los socialistas para un Gobierno progresista de coalición. La alternativa es gobernar con el apoyo, directo o indirecto, del PP, algo a lo que se resiste el mandatario. Por ese motivo fue desalojado de la secretaría general hace tres años, cargo al que regresó meses después tras vencer indiscutiblemente en las primarias.