El lehendakari Iñigo Urkullu y el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, han pedido «disculpas» a la sociedad vasca tras conocerse la condena a ex altos cargos del PNV en el llamado ‘caso De Miguel’. La sentencia concluye que los 12 condenados integraron una trama dedicada al cobro de comisiones ilegales y la intermediacion irregular para el acceso a contratos públicos. En sendas comparecencias públicas, tanto Urkullu como Ortuzar han subrayado que el PNV no tiene relación con este caso pese a que entre los condenados la inmensa mayoría están relacionados con la formación nacionalista.

En la sentencia conocida hoy se subraya en varias ocasiones que precisamente la militancia y pertenencia al PNV de muchos de los condenados era el lazo de conexión entre ellos. Se añade que esa condición y la pertenencia de varios de ellos a muchas de las instituciones en las que ocupaban cargos, facilitó las actuaciones ahora condenadas en instituciones gobernadas por el PNV.

A la misma hora, uno en Lehendakaritza y el otro en la sede del PNV en Bilbao, Urkullu y Ortuzar han comparecido apenas una hora después de que se conociera la sentencia del mayor caso de corrupción jamás juzgado en el País Vasco. La sentencia conocida hoy en la Audiencia Provincial de Alava ha condenado a tres ex altos cargos del PNV en la Ejecutiva del partido en Alava -Alfredo De Miguel, Koldo Ochandiano y Aitor Telleria- a penas de entre 6,6 años y 13 años de prisión.

El lehendakari ha reivindicado la «trayectoria intachable» del partido del que era presidente en el momento de ocurrir los hechos. Ha recordado que días después de que estallará el caso en enero de 2010, él reclamó que entregaran el carnet del partido y se desvincularan de la formación. No fue hasta diez meses después cuando todos ellos formalizaron su salida del PNV, y previa mediación de Joseba Egibar, amigo personal de Alfredo De Miguel y quien le arropó durante su comparecencia en la Comisión de Investigacion del Parlamento Vasco. El PNV también modificó sus estatutos internos para evitar casos como los hoy condenados.

Etica política

Urkullu ha asegurado que siempre ha «reprobado» la corrupción y los comprotamientos contrarios a la «ética política». Ha recordado que el PNV actuó con «celeridad, claridad y contundencia» desde el primer momento y se personó en el procedimiento. Ha insistido en que en la sentencia conocida hoy se ha acreditado que los condenados actuaron «en busca de beneficio particular» y fueron «conductas personales» no como parte de una trama que implicara al PNV. Ha asegurado que su Gobierno reclamará «hasta el último céntimo» del perjuicio económico que ha acreditado la sentencia a las arcas del Ejecutivo vasco, fijado en algo más de 146.000 euros.

Por último, ha pedido «una reflexion» por la demora de la Justicia en un procedimiento que se ha prolongado una década y en la que once personas acusadas han sido finalmente absueltas, «para ellas la sentencia llega tarde».

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, que lo ha denominado ‘caso Miñano’ -en referencia al parque tecnológico sobre el que se llevaron a cabo operaciones irregulares-, en lugar del ‘Caso de Miguel, como es conocido en referencia al apellido del principal condenado -ex alto cargo del PNV en Álava, Alfredo De Miguel-, ha pedido «perdón». Ha señalado que pese a que el partido como organización no estuvo implicado, pide perdón «al conjunto de la sociedad» por «el hecho de que haya podido haber quienes han actuado de esta manera tan censurable y tan opuesta a los principios e ideales que siempre han regido este partido».

Ha proclamado una condena «sin matiz ni duda» de los hechos juzgados que «no es una sentencia contra el PNV, a pesar de que muchos lo hayan repetido, intentando hacernos daño».

Ha señalado que cualquier «prática éticamente reprobable está fuera del ejercicio del PNV». Ha reivindicado que en el País Vasco «la inmensa mayoría de los cargos públicos y representanes políticos» de todas las formaciones son personas honradas, «gente decente».