La portavoz de ERC, Marta Vilalta, ha confirmado este lunes que la negociación con el PSOE para investir a Pedro Sánchez se ha reanudado, con contactos «discretos» no presenciales, mediante mensajes de móvil, pero esperan a que la Abogacía del Estado se pronuncie sobre la sentencia del TJUE.

Unos contactos en los que el puente principal es el tendido entre Gabriel Rufián y Adriana Lastra, portavoces de ERC y PSOE en el Congreso, cuya buena relación personal ha servido para «engrasar» las negociaciones en los momentos más tensos. Tras la última reunión mantenida oficialmente en Barcelona hace dos semanas, socialistas y republicanos han optado por vehicular la negociación con el intercambio de propuestas escritas sobre el documento marco que fijará el acuerdo entre ambos partidos.

En ese documento debe verse reflejado al final el compromiso del PSOE de abrir una negociación Gobierno-Generalitat sobre el «conflicto catalán» reclaman los independentistas. A este objetivo prioritario, ERC ha añadido ahora una posición de la Abogacía del Estado favorable a la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en la que se reconoce la inmunidad de Oriol Junqueras como eurodiputado electo.

Los «flecos» pendientes

En la rueda de prensa tras la primera reunión de la ejecutiva de ERC que ha tenido lugar tras el 28 Congreso Nacional del partido celebrado el pasado sábado, Vilalta ha explicado que sólo quedan «flecos» para acordar la investidura de Pedro Sánchez.

Ha puntualizado, sin embargo, que ERC se mantiene a la espera de que la Abogacía del Estado se posicione con respecto a la sentencia del TJUE, y que lo haga asumiendo la reflexión de que si los tribunales españoles no la cumplen, «llegarán más victorias de la justicia europea y cuánto más tarden en rectificar más fuerte será la caída».

ERC ha advertido que no aceptarán que la «doctrina Junqueras» surgida de la sentencia del TJUE «sirva para todos menos para el propio (Oriol) Junqueras», en alusión a la incidencia que la sentencia pueda tener en el caso del expresidente Carles Puigdemont y el exconseller Toni Comín.