El mensaje navideño del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha concluido en la cueva de El Soplao , «rodeado de talento», con la interpretación del villancico Belén en la Collada, del compositor cántabro Nobel Sámano, acompañado por la orquesta y el coro de Enseñanzas Profesionales del Conservatorio de Música de Torrelavega, bajo la dirección de David Cubillas, como reconocimiento al esfuerzo de estos jóvenes que «compatibilizan los estudios con su formación como músicos al más alto nivel de exigencia y de excelencia».

Revilla ha elegido este año la cueva de El Soplao como escenario de su tradicional mensaje de Navidad, en el que invita a los cántabros a mirar al futuro «con esperanza» porque aunque existen «problemas» la región tiene «grandes oportunidades para salir adelante». Además, hace un llamamiento a la «responsabilidad» de la clase política para recuperar «cuanto antes» la estabilidad en España y que haya un Gobierno que actúe frente a la coyuntura económica.

«Nos jugamos mucho, en un momento en el que, además, se vislumbran dificultades en un sector tan importante para la economía como la industria», avisa en su discurso, en el que considera que «llevamos demasiado tiempo en una incertidumbre indeseable».

El mensaje navideño del presidente cántabro ha sido grabado por primera vez fuera de la sede oficial del Gobierno para visualizar una de las grandes joyas del patrimonio regional, «la Capilla Sixtina de la geología mundial», tras su reconocimiento internacional entre las cavidades más bellas del mundo, y reivindicar la «Cantabria vaciada», desde la cavidad ubicada en plena comarca del Nansa, entre Herrerías, Puentenansa y Valdáliga.

El jefe del Ejecutivo ha reafirmado así su compromiso con «la lucha enérgica» contra la despoblación y el cambio climático, a su juicio «los dos grandes enemigos que amenazan el futuro de la humanidad».