Este año sí. Los populares acudirán a la manifestación del Día de la Mujer, el próximo domingo, tras las controversias y enfrentamientos de otros años, cuando criticó en términos muy duros el manifiesto de la primera gran convocatoria, la que fulminó todas las previsiones de asistencia y convirtió España en un ejemplo de lucha por la igualdad.

Eso fue en 2018. En 2019 tampoco se sumó, al contrario que Ciudadanos, cuyos dirigentes fueron objeto de insultos, escupitajos y lanzamiento de objetos. Y ahora, el 8-M de 2020 se ha decidido a hacerlo como organización, eso sí, con manifiesto propio «para que nadie pueda decir que respaldamos el texto podemita», dicen fuentes del comité de dirección a El Independiente, órgano que ha tratado este asunto en su reunión de hoy.

El PP quiere «lanzar un mensaje claro a favor de la igualdad real de derechos y de obligaciones entre hombres y mujeres». Irán miembros de la dirección nacional en representación del primer partido de la oposición en lo que constituye una gran novedad para los populares.

En esta edición, a diferencia de las dos anteriores, no hay convocatoria de huelga general y se deja que sea cada organización feminista en las distintas comunidades la que decida si llama a paros parciales o totales.