El Gobierno vasco ha movilizado a agentes de la Ertzaintza jubilados y a los cerca de 900 estudiantes de la academia de la policía autonómica vasca de Arkaute para reforzar las tareas de vigilancia y de cumplimiento del Estado de Alarma en Euskadi. La consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, ha señalado que de este modo se quiere ampliar los recursos policiales al servicio de las labores que requiere la batalla contra la propagación del coronavirus. Ha apuntado, por ejemplo, que la unidad de explosivos ha desinfectado la estación de autobuses de Vitoria y trabaja en labores similares en el entorno del Hospital de Txagorritxu.

En el seno de la Ertzaintza y las policías locales vascas se han detectado hasta ahora 30 positivos por Covid-19. Beltrán de Heredia también se ha referido hoy a los gestos de solidaridad protagonizados por agentes de la Ertzaintza, tanto en Vitoria como en Bilbao, ante cuarteles de la Guardia Civil por la muerte de tres de sus agentes. «Son actos de empatía, solidaridad y reconocimiento», ha señalado, «y que se agradecen en estos momentos». Sí ha apuntado que este tipo de acciones se deberán realizar siempre cumpliendo las necesarias medidas de seguridad. En alguno de ellos los agentes se estrechaban las manos sin medidas de protección.

Respecto a la presencia del ejército en Euskadi, Beltrán de Heredia ha apuntado que no supone ningún problema y que por el momento su intervención se limita a labores de desinfección en instalaciones de titularidad del Estado, como aeropuertos y estaciones de Renfe.

Por otro lado, la consejera de Salud, Nekane Murga, ha asegurado hoy que la sanidad vasca dispondrá esta semana de un millón de mascarillas quirúrgicas, cuyo destino prioritario será el ámbito domiciliario para pacientes que presenten síntomas de infección. Junto a ello, ha señalado que el Gobierno vasco trabaja ya con varios laboratorios vascos para la producción de test manuales, «la idea es poder ser autosuficientes», ha apuntado Murga.

La consejera ha afirmado que las dificultades de distribucion a nivel internacional podrían complicar a medio plazo disponer de este tipo de materiales por lo que se busca producirlos en el País Vasco. De igual modo, se ha acordado ya con empresas textiles vascas la producción de batas y material sanitario para suministrar a los hospitales vascos.