La imposibilidad de realizar trámites presenciales ante la Administración está trayendo consigo algunos perjuicios durante la crisis provocada por la pandemia del coronavirus. La mayoría de gestiones se pueden hacer vía telemática, aunque no todas. El colapso de los Registros civiles y otros organismos públicos por la falta de personal generará, además, largas esperas y consecuencias para muchos cuando se levante el confinamiento.

Una de ellas será la imposibilidad de adquirir la nacionalidad española por residencia, carta de naturaleza u opción para multitud de extranjeros que completaron todos los pasos requeridos a falta del último: la «jura» en el Registro Civil. Se trata de la comparecencia presencial ante un juez que deben hacer los mayores de 14 años que han completado todos los pasos anteriores y finalmente juran o prometen fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y a las leyes.

Previamente a la declaración del estado de alarma, «las citas para hacer ese juramento en el Registro Civil se daban para seis o siete meses vista», como explica a El Independiente Celia Martínez, experta en Extranjería de ActivaT Abogados. Ahora, con el cierre de las administraciones públicas por el estado de alarma, la lista de miles de citas acumuladas crecerá y la espera se alargará cuando se levante el confinamiento.

«Puerta de atrás» en la Audiencia Nacional

A pesar de que las leyes españolas reconocen el derecho a adquirir la nacionalidad española por distintas vías, lo cierto es que quienes se encuentran en dichos supuestos tardan años en que sus expedientes sean tramitados por el colapso del Ministerio de Justicia debido a la falta de personal. Un problema que la Administración arrastra desde hace al menos cuatro años.

Una vez solicitada, el Ministerio de Justicia debe dar una contestación en un máximo de un año, como establece el Código Civil (art. 22). Sin embargo, el colapso en las oficinas que tramitan estos expedientes provocó largos retrasos en los últimos, llegando a esperar algunas personas entre tres y cuatro lustros para recibir una contestación. Justicia acabó por crear un plan de choque específico, con personal adicional, que aligeró la situación, aunque trasladó las listas de espera a los Registros civiles, tampoco preparados para conceder tantas citas para la mencionada «jura».

Esa problemática generada en los últimos años llevó a algunos de los afectados que cumplían los requisitos y no recibían contestación a presentar recursos por la vía Contencioso-Administrativo ante la Audiencia Nacional dando por hecho que la falta de información suponía una negativa de la Administración.

Esta práctica se convirtió, como trasladan fuentes jurídicas, en el «truco» o la «puerta de atrás» legal para conseguir la nacionalidad de una manera más rápida. A día de hoy, éstos aún continúan tramitándose. Precisamente esta semana el Ministerio de Justicia publicó en el BOE el concurso para otorgar a un servicio externo la tramitación de dichos recursos, como ya se ha hecho en años anteriores.