Un enfrentamiento entre varios vecinos en el barrio de Moratalaz ha marcado la undécima jornada de protestas contra el Gobierno. Al menos dos personas han resultado heridas tras un altercado entre un manifestante y grupos «antifascistas» que trataron de boicotear la cacerolada.

La Policía Nacional investiga lo ocurrido para tratar de determinar las circunstancias en las que se ha producido el incidente, aunque de momento no hay ninguna persona detenida, han indicado a Europa Press fuentes policiales.

El hombre, de 34 años, ha sido atendido por sanitarios de una Unidad Básica del Samur-Protección Civil por policontusiones y ha sido trasladado hasta el Hospital Gregorio Marañón, donde ha quedado ingresado, según han informado a Europa Press fuentes de Emergencias Madrid.

El sindicato policial mayoritario, JUPOL, ha distribuido las imágenes del incidente, en las que se observa como dos hombres abandonan haciendo peinetas y gestos el corazón de la protesta, mientras son igualmente increpados.

Tras apreciarse un objeto lanzado hacia estas dos personas, un manifestante se dirige a ellos, intercambian empujones y el hombre -con camiseta roja, acompañado de una chica con camiseta blanca y una bandera de España- recibe golpes de al menos tres jóvenes.

Posteriormente, una persona parece apartar bruscamente a la mujer, tras lo que el hombre de la camiseta roja se escabulle, se lanza contra el grupo y se reaviva la trifulca.

En otros vídeos de la escena, se ve como el hombre resulta visiblemente ensangrentado y teniendo que ser atendido por los servicios de emergencias. Uno de los jóvenes «antifascistas» también ha terminado con lesiones en la cara, como se aprecia en la imagen que acompaña al artículo, tras denunciar haber recibido un puñetazo.

Otros focos

La calle de Núñez de Balboa, el Paseo de la Habana y la calle de Ferraz han vuelto a ser escenario de protestas, en esta ocasión secundadas por decenas de personas, frente a los centenares de los últimos días, mientras que un amplio dispositivo policial se ha desplegado en Alcorcón para evitar enfrentamientos entre manifestantes en favor y en contra de las movilizaciones.

El momento de tensión de este miércoles se ha vivido en la concentración de Moratalaz, cuando se han enfrentado varias personas, uno de los asistentes a las caceroladas y otro contrario a estas protestas.

La rápida intervención de los vecinos y de los policías han evitado que el incidente, entre tensión e insultos, fuera a más, según relatan testigos presenciales a Efe, que han detallado que uno de los asistentes, que portaba una bandera de España, propinó un puñetazo a un joven, que terminó con la nariz ensangrentada.

El aplauso sanitario, cada vez más tibio, a las 20 horas ha dejado paso a las caceroladas desde balcones y ventanas, y a las protestas, que tienen lugar en torno a las 21.00 horas, rodeadas de un amplio operativo policial, coordinado por la Delegación del Gobierno en Madrid con el objetivo de que se guarde la distancia de dos metros y que no se corte el tráfico de las calles.

Todas las concentraciones en los diferentes puntos siguen marcadas por los gritos de «libertad» y «Gobierno dimisión», y por las banderas de España que portan los asistentes y los vecinos que las siguen desde sus balcones y ventanas haciendo sonar todo tipo de menaje y utensilios.

Este miércoles, el paseo de la Habana ha sido uno de los puntos donde más agentes policiales se han desplegado, que han llegado a retirar vehículos del lugar antes de que se acercaran decenas de personas.

En la calle donde se iniciaron las caceroladas, en la calle Núñez de Balboa, del distrito madrileño de Salamanca, también decenas de personas han vuelto a protestar, pero en movimiento en todo momento, para evitar posibles sanciones.

Los manifestantes también se han concentrado en la calle Ferraz, pero sin pararse frente a la sede del PSOE por indicación de los agentes policiales.

Estas protestas también se han visto en distritos como Chamberí, Aravaca, Méndez Álvaro, Las Tablas, Mirasierra o Pinar de Chamartín, con menor participación, así como en otras localidades de la comunidad.

Tras la tensión de los últimos días en Alcorcón, el Ayuntamiento de este municipio decretó este martes el cierre de la Plaza de los Príncipes de España, lugar donde se organiza la concentración, para evitar aglomeraciones y que no se produjeran enfrentamientos. 

Un amplio dispositivo de Policía Nacional y Policía Local ha vigilado esta plaza y sus alrededores y la cacerolada se ha celebrado sin incidentes y escasa afluencia.

En Galapagar, la Guardia Civil ha vuelto a cortar las inmediaciones del domicilio del vicepresidente Pablo Iglesias y la ministra Irene Montero, para que los participantes en la protesta pudieran acercarse.

En otras localidades como Las Rozas, Majadahonda, Fuenlabrada, Pozuelo o Arganda han discurrido las concentraciones sin incidencias.