Michael Jordan admite en el documental «The Last Dance» que probablemente fue algo egoísta a lo largo de su carrera desde el punto de vista del activismo. La estrella de la NBA, negro, uno de los deportistas más famosos de los años 90 podría haber utilizado su posición para concienciar a la gente sobre problemas como el racismo o la desigualdad.

“No era político cuando jugaba mi deporte. Estaba concentrado en mi oficio”, aclaró Jordan en la serie estrenada en Netflix en España. “¿Fue eso egoísta? Probablemente. Pero esa era mi energía. Ahí estaba mi energía”.

Siempre me preguntaba por qué Tarzán, el rey de África, era blanco»

Muhammad Ali

Jordan no es la excepción en el mundo del deporte. Las grandes estrellas -y más las de hoy en día- suelen tener muchos reparos a la hora de tomar partido en temas políticos o debates polémicos. Se cuentan con los dedos de una mano las reflexiones amplias y profundas sobre racismo, desigualdad o pobreza de deportistas como Cristiano Ronaldo, Lionel Messi, Rafael Nadal, Michael Phelps o Usain Bolt. Hay mucho dinero de marcas detrás, muchos patrocinadores a los que tener contentos. Y un posicionamiento tras determinadas causas puede repercutir seriamente.

Sin embargo, sí hay deportistas que se aprovechan de su posición para amplificar mensajes y dar visibilidad a ciertos temas. La muerte de George Floyd en Estados Unidos ha unido a muchos deportistas en la lucha contra el racismo. Pero deportistas activistas los ha habido siempre.