El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado hoy al PP que se implique en la reconstrucción y recuperación de España por el impacto de la crisis y que apoye al Gobierno en las negociaciones que lleva a cabo en Europa, «y si no quiere hacerlo, que al menos no estorbe». Durante su primer acto electoral en la campaña a las elecciones autonómicas en Euskadi, Sánchez se ha referido al modo en el que «la derecha» afrontó la anterior crisis financiera, en la que la «receta» que aplicó fue «imponer, recortar y bloquear», y le ha instado a cambiar de actitud y apoyar ahora el Ejecutivo «por el bien de todos».

En un acto del PSE celebrado en el Parque Tecnológico de San Sebastián, en el que ha apoyado a la candidata socialista, el presidente ha llamado a «las derechas» a apoyarle en la recuperación del país: «El enemigo de la derecha no soy yo ni el el Gobierno, sino el virus y sus consecuencias. Dado que la hoja de ruta de acoso y derribo de la derecha al Gobierno ha fracasado, lo que le pido es lo mismo que piden la mayoría de los ciudadanos de España; unidad, unidad y unidad para poder recuperar la senda de crecimiento y creación de empleo».

Sánchez ha subrayado la importancia de la negociación que ahora está en marcha para la designación y definición de los fondos de reconstrucción europeos. En su opinión, poner en común los intereses de 27 países no será fácil y requerirá muchas semanas de negociaciones difíciles «en las que nos jugamos mucho». Ha situado en esa ayuda comunitaria parte de la solución a la creación de empleo y modernización que se requerirá para la recuperación económica, por lo que reclama al PP que sitúe «al lado de los intereses del Gobierno de España y no enfrente».

«Egoísmos localistas»

La apelación a contribuir a la unidad en el proceso de reconstrucción también la ha dirigido el presidente del Gobierno a las comunidades autónomas. Se ha referido a las formaciones nacionalistas y sus «egoísmos localistas» que en su opinión también han aflorado en esta crisis, «algunas han querido ir por su cuenta». Sin citar expresamente al Gobierno vasco ni al PNV -el PSE forma parte del Ejecutivo de Iñigo Urkullu- el secretario general del PSOE ha asegurado que el Gobierno que él preside no ha practicado la recentralización, una de las críticas más reiteradas del PNV, sino que ha defendido la fórmula de la «cogobernanza con Euskadi, pero también en España y en Europa»: «La fuerza no la da ni el centralismo ni un egoísmo localista sino la unión».

En su breve intervención, Sánchez ha defendido su gestión al frente de la crisis sanitaria y económica actual y la ha comparado con la que llevó a acabo el PP tras la crisis financiera de 2008. Ha recordado que mientras los populares apostaron los recortes sanitarios o la reforma labor «e impusieron su ideología bajo la excusa de la crisis», su Gobierno ha activado un fondo de 9.000 millones para reforzar la sanidad y ha aprobado el Ingreso Mínimo Vital «para no dejar a nadie atrás».

Previamente ha intervenido la candidata a lehendakari, Idoia Mendia, quien ha defendido la apuesta por el autogobierno vasco que históricamente ha hecho el PSE. La líder de los socialistas vascos ha recordado que su partido no sólo aprobó la Constitución y el Estatuto sino que es la única formación que ha aprobado todas las leyes que han permitido su desarrollo: «Nunca se ha desarrollado tanto el autogobierno como cuando los socialistas tenemos el Gobierno de España y no se aborda con órdagos sino con negociación»: «Nosotros queremos un Gobierno vasco que ofrezca soluciones y no problemas».

Vox, sin incidentes

La visita hoy a Euskadi de Pedro Sánchez ha coincidido con la que ha hecho el presidente del PP, pablo Casado, la tercera esta semana, y el líder de Vox, Santiago Abascal. Tanto Casado como Abascal han celebrado sus actos electorales en Alava, en Labastida y Laguardia respectivamente. En el caso de Abascal es el tercer y último mitin que su partido tenía programado para este fin de semana.

Tras el celebrado en Sestao, donde se produjeron altercados por la presencia de cientos de personas que intentaron boicotear el acto y obligaron a la intervención de la Ertzaintza, ayer se llevó a cabo otro mitin en Irún, donde también se vieron algunas escenas de tensión y enfrentamiento aunque de menor gravedad. Hoy en Laguardia, tanto Abascal como los asistentes a su acto, han podido recorrer con tranquilidad el centro de la localidad alavesa, aunque con insultos puntuales de algunos vecinos, pero sin que se produjeran incidentes de gravedad.