La lápida de la tumba del dirigente socialista asesinado por ETA en febrero del año 2000 en Vitoria, Fernando Buesa, ha sido atacada esta pasada noche por unos desconocidos que la han rociado de pintura roja.

La lápida, además del nombre del que fue vicelehendakari y portavoz socialista en el Parlamento Vasco, recoge la frase: «Fue un hombre de paz. Defendió la libertad de todos con la palabra».

La Fundación que lleva el nombre del político asesinado por ETA ha denunciado lo sucedido a través de las redes sociales y ha sostenido que «el discurso del odio sigue presente» en la sociedad y que «lejos de ignorarlo», hay que «denunciarlo y rechazarlo sin matices para deslegitimar el terrorismo».

El delegado del Gobierno en el País Vasco, Denis Itxaso, también ha condenado este ataque y ha señalado que «las heridas y el dolor que dejaron las décadas del terrorismo no cicatrizarán mientras persistan acciones de odio e intransigencia como la agresión sufrida hoy en el panteón donde descansan las cenizas de Fernando Buesa».

Itxaso ha añadido que «el reto es la convivencia, y hay que seguir peleando por ello».

El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, ha manifestado su solidaridad con la familia y los allegados de Fernando Buesa, así como su condena «más rotunda a este nuevo ataque». «En Vitoria no queremos ni violencia, ni violentos que vulneran los derechos humanos», ha sentenciado.