“El que lucha ha de saber ganar y saber perder. Asumo mi culpa”. Alexis Tsipras, líder del izquierdista Syriza, reconoció su derrota ante Nueva Democracia, encabezada por el liberal Kyriakos Mitsotakis, hijo del ex primer ministro Costantinos Mitsotakis. Tsipras prometió seguir en la batalla desde la oposición. A diferencia de su predecesor, Andonis Samaras, Tsipras dio la mano el lunes a Mitsotakis tras jurar su cargo ante el arzobispo de Atenas, Jerónimo II, y el presidente, Prokovis Palovpulos.

Grecia inicia un nuevo ciclo político. El bipartidismo resurge, pero es Syriza, y no los socialdemócratas, el partido que se consolida como segunda fuerza política. Los neofascistas desaparecen del Parlamento, pero sobrevive el populismo, que impregna a todo el espectro político pero cristaliza en Solución Griega. La participación apenas ha sido del 57,9%. ¿Será de nuevo la cuna de nuestra civilización el país que marque hacia dónde vamos los europeos?

“La gente nos ha dado un mandato fuerte para cambiar Grecia y honraremos ese cometido”, ha dicho Kyriakos Mitsotakis, de 51 años, el lunes tras jurar como primer de ministro en el Palacio Presidencial de Atenas. “Empezaremos hoy mismo este duro trabajo”, ha añadido el artífice del resurgimiento de Nueva Democracia, hundido tras la crisis del euro. Acometerán la tarea sin parón veraniego. “El futuro no puede esperar”, ha sentenciado.

Empezaremos hoy mismo el duro trabajo. El futuro no puede esperar”, ha señalado Kyriakos Mitsotakis, tras jurar como primer ministro

Grecia encauza el cambio a velocidad de crucero. Ya se ha anunciado el nuevo Gobierno, que jura el martes y realiza su primer consejo el miércoles. Encabezará el Ministerio de Exteriores Nikos Dendias, y ocupará la relevante cartera de Finanzas, Christos Staikouras. Como ministro de Defensa jura el martes Nikos Panagiotopoulos, mientras Adonis Georgiadis asumirá como titular de Desarrollo e Inversiones. Vassilis Kilias estará al frente de Sanidad.fue ministro de Protección Civil en el Gobierno de Papademos en 2012 y de Orden Público, entre 1999 a 2004,  vuelve a esta cartera de Orden Público. Takis Theodorikakos estará a cargo de Interior y Costis Htzidakis de Energía.

Panagiotis Pikrammenos, un juez retirado que fue primer ministro provisional en el momento crucial de la crisis económica en 2012, ha sido designado viceperimer ministro. Solo habrá dos mujeres en el gabinete de Mitsotakis: Niki Kerameos en Educación y Lina Mendoni en Cultura, según informa ekathimerini.com. 

El domingo los griegos votaron por primera vez desde que superaron en agosto pasado la supervisión de los acreedores. Grecia perdió una cuarta parte de su PIB como consecuencia de la crisis en la eurozona y el nivel de desempleo era el mayor de la UE. Aún hoy uno de cada dos jóvenes entre 18 y 24 años está en el paro.

Grecia estuvo a punto de salir del euro. Como decía el escritor Petros Markaris, autor de cuatro novelas ambientadas en la crisis, en una entrevista en el Corriere della Sera, los griegos a veces tienen la pesadilla de haber vuelto al dracma, pero cuando se levantan ven que no tienen nada en los bolsillos pero siguen en el euro. “Pobres como ratas”, remarcaba el padre del inspector Jaritos.

Seguimos en el euro pero con los bolsillos vacíos”, señala el escritor Petros Markaris

Tsipras, que ha transformado Syriza en un partido hiperpersonalista y ha ocupado el espacio del antiguo Pasok, ha intentado, sin éxito, convencer al electorado de que Nueva Democracia fue uno de los culpables de la crisis. Pero los griegos han preferido confiar en que un partido liberal y con un líder nuevo les dará algo más de oxígeno. Los autónomos han sido quienes más han sufrido la carga fiscal del gobierno de Syriza y muchos jóvenes se han visto forzados a dejar el país. Nueva Democracia ha prometido rebajar los impuestos.

El gobierno encabezado por Alexis Tsipras anticipó las elecciones legislativas, previstas para octubre, tras comprobar el 26 de mayo, en las elecciones europeas, locales y regionales, que había perdido gran parte de la confianza del electorado. Perdieron por 16 puntos y este domingo por ocho.

“A Tsipras, aunque haya perdido, le ha salido bien la jugada del adelanto electoral. En un mes ha recuperado apoyos. La desmovilización también ha jugado a su favor. Teniendo en cuenta el desgaste en el poder, Tsipras no sale mal parado. Se ha consolidado, ahora como jefe de la oposición. El derrotado es Varoufakis, que se queda como marginal”, señala Pablo Martínez de Santa Olalla, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Europea de Madrid.

Finalmente, los conservadores de Nueva Democracia han logrado la mayoría absoluta con un 39,85% de los votos (158 escaños de un total de 300 gracias al bonus de 50 escaños al ganador). Es la primera vez en una década que un partido consigue en Grecia la mayoría absoluta. Sin embargo, Syriza ha superado el 31,53% (86 escaños), cuatro puntos porcentuales menos que en 2015, con lo que ha evitado el desastre.

Hemos tomado decisiones difíciles y hemos afrontado un coste político que ahora estamos pagando”, dijo Tsipras al reconocer su derrota

“Hemos tomado decisiones difíciles y hemos afrontado un coste político que ahora estamos pagando. El país que nosotros dejamos a un nuevo gobierno no tiene nada que ver con el país que recibimos”, al borde de la bancarrota y con un paro del 28%, dijo Tsipras al reconocer su derrota el domingo.

Hasta el 26 de mayo Alexis Tsipras vivió con un pie fuera de la realidad. Aún creía contar con el favor de la calle. Quienes habían dejado de apoyar a Syriza lo habían hecho en el verano de 2015, cuando convocó un referéndum sobre el rescate para luego desdecirse de lo prometido a la población. El comisario de Economía saliente, Pierre Moscovici, ha despedido cariñosamente a Tsipras por su gran labor a favor del pueblo griego.

Tsipras reorientó el partido hacia el centro y ocupó el espacio político del PASOK, que se ha reciclado como Movimiento por el Cambio, tercera fuerza política con un 8,1% de votos.

Es posible que su estrategia pase ahora por fusionarse con ellos para unir fuerzas contra Nueva Democracia, una fuerza que ha aunado a liberales y conservadores, y ha flirteado con los nacionalistas gracias al acuerdo sobre el nombre de Macedonia del Norte. Más del 60% de los griegos se opone a este pacto, suscrito por Tsipras y avalado por la OTAN, la UE, y Estados Unidos.

Los neofascistas de Amanecer Dorado no han conseguido el mínimo del 3% para seguir en el Parlamento griego y ya han clamado que volverán a las calles. Dejan de ser la tercera fuerza política, aunque irrumpe con 10 escaños un partido populista abanderado por el excéntrico presentador de teletienda Kyriakos Velópulos, llamado Solución Griega. También desde la izquierda los comunistas obtienen 15 escaños y DiEM25, liderado por Yannis Varoufakis, nueve representantes (3,5%). Varoufakis y Tsipras no se hablan.

Según Markaris, “el error (de Tsipras) fue creer que podía cambiar la Unión Europea. Un país pequeño como Grecia, con una enorme deuda además, no tiene posibilidad alguna de reclamar ayuda. El error no fue solo de Tsipras sino de todos los partidos. Era una situación de emergencia nacional y todos los partidos griegos deberían haberse unido como lo hicieron en Portugal, Irlanda o Chipre. Nosotros, en cambio, repetimos siempre los mismos errores. Cada uno va por libre”.

También contó Tsipras con los jóvenes y por eso Syriza abanderó la reforma de la ley electoral para que se votara a partir de los 17 años. Casi 600.000 jóvenes entre 17 y 22 años lo han hecho por primera vez. Pero las promesas de bajadas de impuestos, creación de empleo bien pagado y despolitización universitaria han atraído a más jóvenes a Nueva Democracia, mientras el furor que causó Syriza entre los primerizos en las urnas se ha desvanecido debido a la centralidad que ha impuesto Tsipras a sus filas.

Las urnas han emitido un “sabio veredicto”, según escribe Alexis Papachelas en Ekathimerini.com. La victoria de Nueva Democracia es clara pero la derrota de Syriza no es humillante. “El resultado electoral muestra que Nueva Democracia tiene dos batallas que librar. Una es la batalla por el centro, ha de ganar más terreno en esa área antes que inclinarse a la derecha. Es donde ha de jugar con Syriza, como ha indicado Alexis Tsipras. Y ha de encontrar la manera de llegar a una gran parte de la  sociedad, todavía muy afectada por la crisis y muy vulnerable”. Sobre las reformas, el consejo es acometerlas cuanto antes.

En relación con Syriza, en realidad, con Tsipras es que aún tiene vida política por delante. El ahora líder de la oposición apenas cuenta 44 años. “No es un experimento que ha fracasado. Tsipras y Syriza han aguantado cuatro años y medio, más que cualquier otro gobierno en un periodo de rescate”, señalaba George Tzogopoulos, profesor de la Universidad Democritus de Tracia, en Politico. “Ahora ha de modernizar el partido desde la oposición. Pero Tsipras tiene aún mucha vida política por delante”.

Curiosamente Nueva Democracia se verá favorecida por el buen cumplimiento de los planes de austeridad impuestos por Syriza. “Si bien es cierto que Syriza ha mantenido a su clientela, los funcionarios a salvo, mientras que las clases medias han pagado impuestos elevados. Ahora serán los beneficiados si la Unión Europea se fía de Grecia, que puede salir  bien parada gracias a los desmanes de Italia, sobre quien ahora está puesto el foco”, señala Martínez de Santa Olalla.

Kyriakos Mitsotakis, formado en las mejores universidades del mundo, tiene ante sí el reto de pasar a la historia como Kyriakos, no como el miembro más de una de las grandes estirpes políticas. Ha logrado que Nueva Democracia renazca pero ahora ha de pilotar su curso hacia el centro. Mientras, Tsipras ha de demostrar que sabe cómo batallar por Grecia desde la oposición.