Serbia levantó este miércoles el estado de emergencia, que contemplaba entre otras cosas un toque de queda nocturno. La oposición al gobierno de Aleksandar Vucic (Partido Progresista Serbio) ha aprovechado el primer día tras el fin de las restricciones para protagonizar una tensa y multitudinaria manifestación frente al Palacio Presidencial, a cuya puerta ha llegado un nutrido número de protestantes tras saltarse varios cordones de seguridad.

Pese a mantener al virus en 9.848 casos y 206 contagios, la gestión del Ejecutivo de Vucic ha encontrado una gran contestación social. Han sido habituales las caceroladas cada día a las 20:05 tras el aplauso a los sanitarios, que han subido de tono con el paso de las semanas hasta desembocar en la concentración de este jueves. Pese al fin del confinamiento, el Gobierno sigue obligando al distanciamiento social y aplica restricciones a las aglomeraciones.

Con gritos contra el presidente, el movimiento «Ruido contra la dictadura» (Bukom protiv diktature) se ha movilizado en masa, con algunos líderes de la oposición y de movimientos civiles entre los presentes.

La oposición, ya habitualmente movilizada contra Vucic, asegura que el presidente se ha dotado de poderes excesivos durante la aplicación del estado de emergencia y ha criticado duramente sus recurrentes apariciones televisivas, en las que le acusan de favorecer su propia campaña política.

Serbia, que debía haber celebrado elecciones en este período, irá a las urnas el próximo mes de junio, según ha anunciado el propio Vucic.