Son las cuatro y media de la tarde, y Txato (José Ramón Soroiz) acaba de despertarse de la siesta, con la voz de un locutor de radio que está recitando los resultados de esa jornada de Liga. Su mujer, Bittori (Elena Irureta), le pregunta si quiere un café. Antes de responder, se toma un largo sorbo del líquido que queda en la cafetera y se marcha a trabajar, no sin despedirse previamente de su esposa con un «hasta la noche».

Lo que no sabía ninguno de los dos en ese momento, es que Txato moriría unos minutos después. El hombre, que iba camino de su empresa de transportes, avanza apenas un par de metros antes de que le peguen tres tiros. Bittori, alarmada, se asoma a la ventana y contempla el cadáver de su marido mientras el asesino emprende la huida en un coche.

Más de veinte años después de este crimen, que Fernando Aramburu cuenta en su novela Patria, Bittori sigue sin saber quién mató a Txato, vecino de un pueblo no muy lejos de San Sebastián, y a cuyo entierro no acudió ni su mejor amigo, ya que las manos que estaban manchadas de su sangre eran las de personas con las que, prácticamente, compartía rellano.

De lo que sí es conocedora Bittori, que abandonó el que fuera su hogar al quedarse viuda, es que la banda terrorista ETA acaba de anunciar el cese definitivo de su actividad armada. «Por fin podréis descansar aquellos a quien os ha tocado de lleno», dice una vecina a Bittori. Con todo y con eso, la protagonista de la serie que llega a HBO el próximo 27 de septiembre, decide regresar al pueblo en busca de respuestas.

Lo que en un principio suponía la vuelta al hogar, es entendido por los vecinos como un auténtico ataque. El párroco local recuerda a Bittori que, aunque entiende el dolor por la pérdida de su marido «que en paz descanse» hay «nueve hijos del pueblo cumpliendo largas penas en prisión», por lo que anima a la protagonista a abandonar su domicilio «hasta que se calmen las cosas» y «haya paz». En definitiva, su presencia allí no hace más que «remover el pasado».

Bittori, que escucha al sacerdote sin interrumpirle, sigue firme en su decisión, y es totalmente consciente de que puede estar en su casa le guste o no al resto de habitantes.

La ficción de HBO combina lo acontecido en ese 2011 en que ETA anuncia el fin de su actividad armada, con los meses anteriores al asesinato de Txato, en que los jóvenes del pueblo se reúnen con otros etarras para provocar altercados.

Por fin podréis descansar aquellos a los que os ha tocado de lleno

Sin ir más lejos, en una visita a San Sebastián que hicieron Bittori y su amiga Miren (Ane Gabarain) -quien más tarde condenaría su regreso al pueblo- se vieron obligadas a abandonar el autobús al que iban subidas, ya que un joven al que Miren reconoce como su hijo, estaba amenazando a los pasajeros con una especie de granada casera. Artefacto que, finalmente, lanzó al interior del vehículo.

El hijo de Miren, al que todos llaman Joxe Mari (Jon Olivares), es un joven de 19 años que, tras el altercado en San Sebastián, regresa a casa como si nada, esquivando las preguntas de su madre y golpeando a su padre, que «estaba en su camino». Pese a que Miren es consciente de lo que ha ocurrido esa tarde, siente desconocer qué pasa por la mente de su hijo. Su marido, Joxian (Mikel Laskurain), le resta importancia y no cree que el adolescente sea un integrante de ETA.

Quien sí parece tener claro las relaciones de Joxe Mari con la banda terrorista es Txato, quien, como propietario de una importante empresa de transporte, estaba siendo chantajeado por ETA. Primero, le exigieron dos millones de pesetas por la seguridad de él y su familia. Cuando el empresario pagó la cantidad exigida, le pidieron 25 millones más, una cifra que no podía asumir. Es en este momento cuando Txato revurre a su buen amigo Joxian, al que pide que hable con su hijo. «Joxe Mari no es etarra», contesta, cortante.

Si me pide disculpas, yo le perdonaré

Sin embargo, Txato moriría poco después y los gritos que emitió su mujer mientras abrazaba el cuerpo no recibirían respuesta. Veinte años después del asesinato, en ese 2011, la serie Patria muestra a un Joxe Mari adulto encerrado en la prisión del Puerto de Santa María, donde aún cumple condena. Bittori, conocedora de esta situación, pide a Joxian a su regreso al pueblo que pregunte a su hijo si fue realmente él quien disparó a Txato. «Si me pide disculpas, yo le perdonaré», confiesa la viuda.

Patria refleja esa dualidad que surgió tras el asesinato del empresario. Por una parte, la trágica historia de una mujer que, décadas después, aún no sabe quién acabó con la vida del hombre al que amaba. Y, por otro, la del matrimonio formado por Miren y Joxian, que tiene a su hijo en prisión y que «lo que nos faltaba» es que «esa loca», que no es otra que Bittori, «regrese al pueblo».

Para saber más de esta historia, que ha sido presentada hoy en la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, habrá que esperar al 27 de septiembre, fecha que ha escogido HBO España para estrenar los dos primeros episodios de la ficción creada por Aitor Gabilondo, basada en la novela de Fernando Aramburu. Los capítulos restantes llegarán a la plataforma semanalmente.