Incansable, demoledora, sin pelos en la lengua, cortante en sus entrevistas, sincera, mujer de extremos. Para Mercedes Milá no hay grises, o blanco o negro, o la quieres o no la soportas. Tras su éxito con Scott&Milá la catalana regresará a Movistar + el 13 de Octubre y se enfrentará a su «yo» del pasado en uno de los formatos televisivos más interesantes y que más la caracterizan. Milá vuelve al género de las entrevistas.

Capaz de callar hasta a la persona más estruenda, Mercedes sacará su metralleta de preguntas dirigida a famosos anteriormente entrevistados por ella misma.

De familia aristócrata, la presentadora es la mayor de los hijos del matrimonio formado por José Luis Milá Sagnier y Mercedes Mencos Bosch (fallecida en agosto de 2019, 8 años más tarde que José Luis), pertenecientes a la alta burguesía catalana. Se casaron en el año 1949. Él, abogado e industrial, además de gran deportista, llegando a ser campeón de España de motos en 1948 y anteriormente piloto, como confesó Mercedes en su blog, Lo que me sale del bolo, el día de la muerte de su padre. Ella, hija de Manuel Mencos Ezpeleta, tercer marqués del Amparo y nieta de Rómulo Bosch, médico, empresario -propietario del Parque de Atracciones de Tibidabo (léase con entusiasmo)- y político.

Después de Mercedes, llegaron Clementina -tres años menor-, Reyes, José María , Lorenzo -corresponsal de TVE- y por último Inés -doce años menor que Mercedes-.

De la burguesía al periodismo

Fanática de Menorca, lo que considera un «paraíso» para ella y la que ahora es su ciudad, empezó compaginando Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona con Periodismo, pero su tía María Asunción con la que se comunicaba a través de cartas por vivir en Sevilla, la animó a cambiarse a Periodismo en el segundo curso por ver en ella una gran comunicadora. Además, la misma Milá confirmaba para una entrevista que la carrera de Filosofía le «aburría enormemente».

Durante su etapa universitaria vivió con el apodo de ‘La Condesa’ puesto por sus compañeros de clase por sus orígenes aristocráticos. Nombre, por cierto, del grupo de Whatsapp que tiene con sus hermanos. Mercedes en cambio, con mentalidad progresista y siempre envuelta en ambientes menos conservadores, se ha considerado la «oveja negra de la familia» aunque «Noble de cojones», le confesaba a su compañero y amigo Andreu Buenafuente.

Tras graduarse en 1974, comenzó a dedicarse a la prensa escrita trabajando para El correo de Andalucía y para Don Balón en secciones deportivas hasta que se introdujo en el mundo de la radio de la mano de Luis del Olmo, con el que estuvo tres años. Mientras, compaginaba el trabajo radiofónico con sus primeros pasos en los informativos de Televisión Española, donde la echaron por poner un mapa «liberal» en la época de la Dictadura franquista. Aunque en 1974 se pasó al bando de los deportes hasta que Fernando García Tola la convenció para presentar un programa de entrevistas junto a Isabel Tenaille llamado Dos por Dos.

Mercedes Milá e Isabel Tenaille en ‘Dos por Dos’ Instagram / @lametazo

Entre idas y venidas, en el 82 regresaba a la televisión después que Dos por Dos se cancelara y volviera a la radio de la mano de Iñaki Gabilondo. Entonces, inauguraba el formato de debates y entrevistas, Buenas Noches, producido por el que en aquel momento era su pareja, el guionista, productor y director cántabro, José Sámano.

Después llegó De jueves a jueves donde demostró su estilo único a la hora de hacer entrevistas y donde se convirtió en una de las periodistas más cotizadas de la época. Siguiendo con la línea de las entrevistas condujo El martes que viene, Queremos saber – Antena 3-, en el que a día de hoy se sigue recordando su famosa entrevista a Francisco Umbral y su «yo he venido aquí para hablar de mi libro”, Más que palabras y el fallido programa Sin límites.

«Si Jesucristo bajara a la Tierra entraría en Gran Hermano»

En el año 2000 Mercedes Milá vivió una gran revolución profesional y lo hizo también a nivel televisivo al convertirse en la presentadora de Gran Hermano, el formato que cambió la televisión y que arrasó audiencias y que llegó a reunir 11 millones de espectadores en su primera temporada con la victoria de Ismael Beiro. «Juzguen ustedes mismos» arrancaba la presentadora mirando a cámara un 23 de abril.

Lo que en un principio se proyectó como un experimento sociológico -encerrar a un grupo de personas durante varios meses en una casa rodeados de cámaras- ha hecho historia durante 19 años y 29 ediciones, coronándose como el programa más longevo de la televisión española.

Me fui de Gran Hermano no por dinero, si no por enfermedad»

MERCEDES MILÁ, 2018

La ganadora de un Récord Guinness por ser la presentadora que más trajes regionales ha llevado en la televisión, terminó su etapa en el año 2015. Una salida muy sonada en la que se habló sobre un desacuerdo económico por parte de la cadena. Más tarde, Mercedes explicó que: «Me fui de Gran Hermano no por dinero, sino por enfermedad», confesando que en sus dos últimos años había conducido el programa bajo una depresión. «Mi médico me dijo: se acabó. Y me fui a mi casa».

Milá vs Milá

Tras su marcha, ‘la Milá’ hizo otros programas de menor índole como La Tribu, convénzeme o Scott & Milá bajo la producción de Movistar + que terminó en junio de este mismo año. Ahora Mercedes vuelve a sus orígenes con un formato de grandes entrevistas. A partir del 13 de octubre se embarcará en la maravillosa aventura de entrevistar a aquellas figuras públicas -en su día un tanto menos conocidas- que ya entrevistó en su primera etapa como periodista. Bajo el nombre de Milá vs Milá, la presentadora tendrá la oportunidad de superarse a sí misma.

En este espacio, que se emitirá en el canal #0, Milá recibirá a personajes emblemáticos de todos los ámbitos que ya tuvieron ocasión de conversar con ella en las décadas de los 70, 80 y 90. Desde Manuela Carmena hasta Joan Manuel Serrat.

Meditación y yoga: la medicina de Mercedes Milá

Lectora empedernida, amiga de Jesús Calleja y aficionada al yoga y a la meditación, dos de las razones que la hicieron salir del pozo en el que estaba, gracias a su mayor ayuda, su médico Pepe Signo. «Hablo con los muertos todo el rato. Hablo con quien me da la gana, desde Shakespeare hasta mi padre. Y hago mucha meditación. Pasé una época muy dura y me ayudó mucho. Los muertos no hablan, sólo escuchan y te dan fuerzas y energía, lo que necesitas. Sobre todo cuándo has pasado una depresión y has conocido aquel agujero negro”.

Fanática de su perro, Scott. Un perro de raza Schnauzer que en un principio fue un regalo hacia su madre para superar el duelo por la muerte de su padre y que más tarde, al convertirse en la debilidad de Mercedes, su madre decidió regalárselo por verla tan encariñada con él. Desde entonces, no se separan y se lo lleva incluso a sus entrevistas.

Su tele es la tablet. Ahí es donde a día de hoy se sigue enganchando a algún reality. Reacia a las redes, Mercedes solo tiene una cuenta en Instagram y es su sobrina la que le ayuda a utilizarla. Mercedes Milá siempre ha hecho lo que ha querido, incluso renunció a un título nobiliario favoreciendo a su hermano -José María Milá Mencos, conde de Montseny-. Pero a la Milá, le importa bien poco.