Telecinco estrena esta noche (21.45 horas) la vigesimoquinta edición de Supervivientes; la decimonovena desde que la cadena de Fuencarral recuperó hace ya veinte años el reality (Antena 3 realizó cuatro temporadas entre 2003 y 2005). Supervivientes es la adaptación española del formato estadounidense Survivor, que allí acaba de cumplir 50 ediciones. Tanto el original como la copia –la española, pero también la italiana; ambas de Mediaset– tienen una salud de hierro. La de Telecinco ocupa tres noches –martes, jueves y domingo– con galas de hasta cuatro horas.

A diferencia de otras ediciones en Telecinco, Supervivientes 2026 debuta hoy sin un reparto estelar, ni viejas glorias, a excepción de José Manuel Soto. Él es uno de los 18 participantes de una edición, la número 25, que ha pescado en otros realities de la casa como La isla de las tentaciones y Gran Hermano, pero también de la competencia, como El conquis. Lo explica, tras una pregunta de El Independiente, el directivo de Mediaset Jaime Guerra durante un encuentro telemático con la prensa:

"Tenemos muchos candidatos famosos que quieren venir a Supervivientes"

"Cuarzo [productora de Supervivientes] presenta una gran lista de candidatos, variados. Algunos son en base a la actualidad, en el terreno de las revistas del corazón y de los programas que tenemos en emisión. Y luego deportistas porque es un formato que da pie a que participe gente con capacidad para afrontar las pruebas [físicas]. La grandeza del formato es que hay mucha gente que quiere participar. Tenemos muchos candidatos famosos que quieren venir a Supervivientes; eso nos da la posibilidad de trabajar junto a Cuarzo con un gran número de personas y poder hacer un grupo diverso, de todas las edades, provincias, nacionalidades, acentos... y descubrir algún perfil más trascendente en redes sociales y el mundo digital, y traerlo a televisión; pero siempre porque tienen una personalidad atractiva que pueda aportar al programa más allá de su fama"

Jorge Javier Vázquez (jueves), Sandra Barneda (domingo), Ion Aramendi (martes) y María Lamela, desde Honduras, son los presentadores de Supervivientes 2026. Tras tres años y cinco ediciones (dos de ellas, All Stars), Laura Madrueño causa baja por motivos personales, aclara Guerra.

El director y el productor del 'reality' responden desde Honduras

"Es el programa más grande que se puede hacer en televisión por todas las complejidades técnicas y humana", reivindica su productor, Juan Ramón Gonzalo, ya instalado en Honduras para supervisar el arranque. Le acompaña el director de Supervivientes 2026, Ángel Ludeña. "Tenemos que sorprender al espectador, pero, sobre todo, a los concursantes", añade Gonzalo en alusión a las novedades de un reality que, más allá de los dimes y diretes, mantendrá comprensiblemente las pruebas físicas para lograr recompensas. De momento, la versión española seguirá produciéndose en Honduras.

"¿Puede ser que un cambio de localización le venga bien a Supervivientes? Desde luego. Pero encontrar un sitio como Honduras es muy complicado. Logísticamente, es un sitio relativamente cómodo. Hay un hotel cerca de las playas donde están los concursantes. Y el sitio, realmente paradisiaco, está totalmente aislado. Encontrar algo así en el mundo es muy complicado, y más para hacerlo en directo. Toda la parte de Asia y África está descartada porque no coincidiría con las horas de sol"

"Nos han preguntado si se pueden comer las arañas"

Los célebres participantes de Supervivientes 2026 llegaron a Honduras el pasado lunes, y lo hicieron con ganas y con miedo "Es un casting que va a sorprender mucho y con muchos perfiles por descubrir, que eso, en el punto en que está la televisión, es muy interesante […] Les preocupa cómo es la vida en la playa, a qué tienen acceso y a qué no; muchos son padres de familia y echarán de menos a sus hijos", comenta Ludeña.

"Una concursante nos preguntó si las cazuelas para cocinar son nuevas o recicladas del año pasado; también sobre las letrinas. Otra persona pidió, por favor, que la gente no lo hiciera en el mar para no encontrarse los restos por allí. Hay preocupaciones de todo tipo. Nos han preguntado si se pueden comer las arañas. Tienen miedo al hambre, a la vida en la playa, y a los bichos y animales que van a convivir con ellos allí", añade Gonzalo.