La situación de RTVE no es un asunto de Estado, pero es una de las patatas calientes que se encontrará el nuevo Gobierno sobre la mesa, una vez sea investido. La televisión pública necesita renovar a su cúpula y establecer los objetivos que deberá cumplir para la próxima década, lo que requerirá del consenso entre varias fuerzas parlamentarias y quizá de alguna medida drástica dentro de la corporación. En Unidas Podemos, ya advierten de que no comparten la hoja de ruta que -sospechan- quiere cumplir Pedro Sánchez.

El Parlamento aprobó en septiembre de 2017 una reforma legal que contemplaba que, a partir de ese momento, el presidente de RTVE se elegiría tras la convocatoria de un concurso público, en el que, en teoría, primarían los méritos profesionales de los candidatos sobre los criterios políticos. Es decir, su currículum frente al sistema del ‘dedazo’ que se ha empleado tradicionalmente para elegir a la cúpula de la radio-televisión pública.

La realidad ha sido diferente. En primer lugar, porque el desarrollo del reglamento del concurso estuvo condicionado por las rencillas y desconfianzas existentes entre las principales fuerzas parlamentarias. En segundo lugar, porque una veintena de los participantes en el procedimiento impugnaron el resultado, lo que ha retrasado ostensiblemente la elección del nuevo Consejo de Administración de RTVE y del sucesor de Rosa María Mateo.

‘Off the record’ en RTVE

A principios de verano, tal y como contó este periódico, Pedro Sánchez acudió a una entrevista a RTVE y, en la conversación off the record que mantuvo con los allí presentes, reconoció que su objetivo era el de buscar un amplio consenso parlamentario para seleccionar al próximo alto mando de RTVE. En la misma charla, según reconocen fuentes presenciales, lamentó que el citado concurso público hubiese ocasionado tantos problemas y desconfió de su resolución positiva.

Durante el debate electoral del pasado 4 de noviembre, el presidente en funciones habló de su propósito de garantizar que los presidentes de las televisiones públicas españolas fueran elegidos por mayoría de 2/3, lo que arrojó más dudas sobre la resolución del concurso. Un asunto, por cierto, que no decayó en el Parlamento al final de la pasada legislatura, al contrario que otros temas que estaban en tramitación.

Un camino farragoso

Fuentes de la cúpula de Unidas Podemos advierten de que su postura será la de ‘seguir con el plan inicial hasta el final’. Es decir, la de elegir a los diez consejeros de RTVE a partir de la lista de 20 candidatos que seleccionó hace casi un año el Comité de Expertos al que el Congreso de los Diputados encargó el concurso público.

Para que eso ocurra, los letrados de las Cámaras deberán resolver los recursos existentes –alguno de sus autores amenazan con llegar a los tribunales- y, a partir de ahí, las Cortes Generales elegir a los vocales con mayoría de 2/3 en primera ronda y de 176 diputados en segunda. En este último caso, con el apoyo de la mitad de los grupos parlamentarios.

Entre los diputados que formaron parte de la Comisión Mixta de RTVE durante la pasada legislatura, existen voces que tienen claro que el relevo en la Presidencia de la corporación podría llevar varios meses más, bien si se opta por elegir a 10 candidatos de entre los 20 que ganaron el concurso del año pasado; o bien si se busca un consenso parlamentario que no será fácil, dada la fragmentación existente en las Cámaras.

Rosa María Mateo afirmó, en las Cortes Generales, que dimitirá “de forma inmediata” en el momento en que haya nuevo Gobierno

Dentro de los altos despachos de RTVE recuerdan que el pasado febrero Rosa María Mateo afirmó, en las Cortes Generales, que dimitirá “de forma inmediata” en el momento en que haya nuevo Gobierno, dado que aceptó el cargo para un período que estaba previsto que no durara más de tres meses, pero finalmente se extenderá durante varios más. La gran cuestión es si cumplirá su amenaza o si Moncloa le ‘convencerá’ de que continúe hasta que se resuelva el complejo asunto de su sucesión.

Lo que está claro es que en Unidas Podemos y en el PSOE existen visiones diferentes con respecto al plan que debe seguirse para elegir al nuevo Consejo de RTVE. De hecho, dentro del PSOE también hubo división durante varios meses con respecto al método al que debería recurrirse, dado que una parte del partido consideraba que el método idóneo era el concurso, mientras que, otra, apostaba por alcanzar un pacto para elegir a sus vocales por mayoría. Es decir, con el método tradicional, en el que los partidos proponían a sus candidatos.

Más allá de todo esto, en la próxima legislatura debería abordarse la renovación del Mandato Marco de RTVE, es decir, la norma que se aprueba en el Parlamento y que determina los objetivos que debe cumplir la televisión pública, así como la financiación que debe recibir para alcanzarlos. Este reglamento expiró en 2017, pero los grupos políticos no han abordado este asunto, en perjuicio de la corporación.

La gran duda, por tanto, que se plantea para los próximos meses, es si los dos partidos que conformarán el Gobierno seguirán el guión predeterminado o si pactarán un atajo para sustituir a Rosa María Mateo, al igual que hicieron en 2018 para posibilitar su nombramiento.