La Fiscalía de Vizcaya ha presentado una querella contra un sacerdote por cuatro delitos contra la libertad sexual por un presunto delito cometido en actividades de tiempo libre ocurridos mientras pertenecía al ‘grupo Scout’. Según la investigación llevada a cabo por el ministerio Fiscal, los presuntos tocamientos se habrían cometido contra cuatro chicas, una de ellas menor de edad. El caso ha sido remitido al juzgado de instrucción de Gernika.

El presbítero había sido apartado de sus funciones por el Obispado de Bilbao tras tener conocimiento de los hechos denunciados. El obispo, Mario Iceta, emitió un comunicado el pasado 26 de noviembre para hacer pública la decisión de apartar al religioso por “comportamiento inadecuados contra la libertad sexual”. La misma se adoptó tras haber iniciado una investigación después de tener las primeras informaciones el 1 de noviembre del año pasado. El informe de la investigación fue remitido a la Congregación para la Doctrina de la Fe y en diciembre se puso en conocimiento de la Fiscalía. La Diócesis de Bilbao y el movimiento scout condenaron de “manera firme” cualquier comportamiento contra la libertad sexual de las personas y mostraron su apoyo a las personas y familias afectadas, a las que ofrecieron ayuda de profesionales.

La denuncia remitida por la Fiscalía se conoce sólo un día después de que trascendiera la denuncia de al menos seis ex alumnos del colegio Salesianos de Bilbao contra uno de los docentes del centro en los años 80 por un delito de abuso sexual y otras dos por agresión física. El religioso, J. M. S., que ejerció como profesor entre los años 1975 y 1990, solicitó abandonarla orden tras dejar el centro educativo. La Policía Autónoma vasca abrió una investigación tras las dos primeras denuncias a las que se han sumado otras seis por el momento.

El centro educativo ha asegurado desconocer los hechos denunciados y que investigará. Ha informado de que tras ponerse en contacto con el denunciado le ha trasladado que se pondrá a disposición de las víctimas y la Justicia para esclarecer los hechos. En una nota ha expresado su apoyo a las víctimas, a las que ha pedido perdón “por sí actos reprobables hubieran podido suceder”.

Las víctimas, que en algunos casos han asegurado haber sufrido secuelas por lo sucedido, se han movilizado de forma conjunta tras detectar que pese a haberlo mantenido en silencio durante años descubrieron que fueron varios de ellos los que habían sufrido abusos por parte de este religioso, por lo que decidieron presentar las denuncias la semana pasada. Han asegurado además que han localizado a J.S y que continúa ejerciendo como monitor en campamentos infantiles, lo que aceleró su decisión de poner en manos de la justicia los hechos. Cuestionan al colegio que ahora afirma desconocer los hechos y le acusan de haber encubierto los hechos. En algunos casos se trata de hechos que habrían prescrito, si bien el reciente cambio de la ley, que permite denunciar los hechos hasta los 45 años de edad, en los casos más graves, -entre 5 y 15 años después de haber cumplido los 30 años- quizá permitiría juzgar alguno de los casos denunciados.