Un aparentemente inofensivo piercing de nariz se ha convertido en una auténtica pesadilla para Layane Dias. Según publica BBC, la joven brasileña de 20 años ha perdido la movilidad de la mitad de su cuerpo a causa de una infección bacteriana provocada por el mismo pendiente que logró entrar en su torrente sanguíneo.

Layane llevaba una vida normal y estaba a punto de comenzar unas prácticas en una pasantía cuando comenzó a sentir una rojez en la nariz días después de ponerse el piercing, una dolencia común en adornos de este tipo. Pero los problemas no terminaron ahí, y pronto comenzó a sentir fuertes dolores de espalda, por lo que decidió acudir a un especialista para que le hiciesen una revisión con rayos X, pero los médicos no detectaron ninguna anomalía.

Como relata al medio citado, 24 horas después de la revisión no podía caminar. Ante los extraños efectos, el médico pidió “exámenes de sangre y de orina”, así como una resonancia magnética que demostraron que tenía 500 mililitros de pus entre tres vértebras que presionaban la médula espinal, por lo que fue operada de urgencia para retirar el líquido.

Oswaldo Ribeiro, cirujano encargado de su operación, aseguró no haber visto nada parecido en sus 15 años de carrera y que, aunque sea extraño, “pueden darse casos en los que haya alguna complicación en el proceso”. Además, el especialista señala que la joven tuvo suerte, ya que “el pus pudo haber generado una infección que podría haberla matado”, asegura.

Antes de recibir el alta, Layane pasó dos meses en el hospital. Cuando se enteró que no podría volver a caminar “quedé devastada”. Sin embargo, pronto descubrió que “también se puede ser feliz así”, por lo que la joven decidió hacer su caso público el pasado mes de enero, una experiencia que se ha viralizado en redes sociales.