Sociedad

3.633 firmas para liberar a Carola Rackete, capitana del barco humanitario 'Sea Watch 3'

La capitana fue arrestada el sábado pasado tras irrumpir sin permiso en el puerto de una isla italiana después de rescatar a 40 migrantes que iban a la deriva.

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3.633 firmas para liberar a Carola Rackete, capitana del barco humanitario 'Sea Watch 3'
Personas rescatadas de una patera en una imagen de archivo

Personas rescatadas de una patera en una imagen de archivo EP

Resumen:

Más de 3.600 personas han firmado una petición para reclamar la puesta en libertad de la capitana del barco humanitario ‘Sea Watch 3’, Carola Rackete, que fue arrestada el pasado sábado por irrumpir sin permiso en el puerto de la isla italiana de Lampedusa tras el rescate de más de 40 migrantes que se encontraban a la deriva en el mar Mediterráneo y que estaban a la espera de la asignación de un puerto seguro donde desembarcar.

La iniciativa, que ha sido impulsada por la Comisión española de Ayuda al Refugiado (CEAR), cuenta con 3.633 firmas de apoyo en menos de un día, reclamando que Rackete quede en libertad sin cargos y que «nunca más nadie sea detenido por salvar vidas». Bajo el hashtag ‘#IlegalEsDejarlesMorir’, CEAR insiste en que «salvar vidas nunca puede ser ilegal», sino que lo «ilegal es dejarles morir».

Desde CEAR señalan que el ‘Sea Watch 3’ llevaba más de dos semanas esperando un puerto seguro en Lampedusa, «una situación insostenible e inhumana que se vio agravada en las últimas horas con la evacuación de urgencia» de varias personas a bordo por cuestiones de salud.

Según argumenta CEAR, «el sentimiento de impotencia» se adueñó de la capitana del buque y de todos los que «tratan de salvaguardar el derecho marítimo internacional», frente «a las políticas de externalización de fronteras, criminalización, cierre de puertos y bloqueo de barcos humanitarios en el Mediterráneo Central».

«La ruta migratoria más peligrosa del mundo se ha visto prácticamente vaciada a la fuerza de barcos humanitarios desde hace ya un año, cuando se prohibió al Aquarius desembarcar a 624 personas en Italia y Malta», agrega CEAR en el texto de la petición de firmas, apuntando que se calcula que antes había cerca de diez embarcaciones que rescataban activamente a personas en peligro que huyen de Libia.

CEAR sostiene que el incremento de llegadas de personas migrantes y refugiadas a las fronteras a partir de 2015 supuso «un punto de inflexión» y ha puesto de manifiesto la «incapacidad» de la UE para dar una respuesta común y respetuosa con las vidas y los derechos de las personas migrantes y refugiadas. En este sentido, recuerda que más de 18.000 personas han muerto en el Mediterráneo desde el 2014, tal y como recoge Europa Press.

«Las organizaciones de rescate solo tratan de cumplir con el deber internacional de socorrer a personas que se encuentran en peligro en el mar para posteriormente trasladarlas al puerto seguro más cercano», añade CEAR

DERECHOS HUMANOS FRENTE A «POLÍTICAS RACISTAS»

Así, hace un llamamiento a la sociedad civil para que exija a los líderes europeos que «recuperen sus valores fundacionales y pongan en el centro de sus políticas a los derechos humanos», frente «al auge de políticas racistas y xenófobas que ponen en grave riesgo el proyecto europeo».

Además de exigir la puesta inmediata en libertad sin cargos de Carola Rackete, CEAR reclama la derogación de la nueva ley ‘antiinmigración’ italiana, según la cual los barcos humanitarios que se adentren en aguas nacionales sin autorización se enfrentan a un proceso penal y a sanciones de hasta 50.000 euros.

También pide que se ponga fin a «los discursos y políticas que criminalizan a las personas migrantes y refugiadas y a las organizaciones de rescate y salvamento que están viendo su labor obstaculizada».

Asimismo, solicita un protocolo europeo de desembarco seguro y predecible, y posterior reubicación. «Un mecanismo permanente y vinculante para todos los Estados miembros para evitar que las personas migrantes y refugiadas pasen semanas sin poder desembarcar en puerto seguro y que puedan ser devueltas a un país en el que su vida pueda correr peligro», pide CEAR, que también quiere que se aumenten las «vías legales y seguras» para que los migrantes obtengan protección internacional».