Sociedad | Violencia de género

Condenado en Jaén a 4 años de prisión por intentar matar a su mujer con una llave grifa

A la pena de prisión se le suma la prohibición de acercarse y comunicarse con su ya exmujer en los siete años siguientes.

Imagen del acusado

Imagen del acusado EP

La Sección Tercera de la Audiencia de Jaén ha condenado a cuatro años de prisión a un vecino de Andújar (Jaén), J.A.E.B., de 74 años, por intentar matar a su mujer a la que golpeó en dos ocasiones en la cabeza con una llave grifa, de unos 27 centímetros.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, recoge como atenuantes la confesión y la reparación parcial del daño. Además de la pena de prisión, se le prohíbe acercarse y comunicarse a su ya exmujer durante siete años por encima de pena de prisión impuesta. En cuanto a responsabilidad civil, se le condena al pago de 26.311 euros, de los que el acusado ya había depositado antes del juicio, 4.280 euros.

La agresión provocó a la mujer un traumatismo craneoencefálico y una herida inciso contusa de 3,5 centímetros. No obstante, el tribunal, en una sentencia a la que ha accedido Europa Press, rechaza que los hechos fueran constitutivos de un delito de asesinato en grado de tentativa, tal y como solicitaba el Ministerio Fiscal y la acusación particular.

Tanto la Fiscalía como la acusación particular por la víctima consideraban que se ha cometido un delito de asesinato en grado de tentativa por el que le pedían 13 años de prisión ya que a su juicio la mujer careció de toda posibilidad de defensa y además fue atacada por la espalda lo que convertía en alevoso y consecuentemente constitutivo del delito de asesinato

Para el tribunal, el procesado «actuó con inequívoco ánimo de matar», pero «en ningún caso de forma alevosa». Asimismo, el tribunal rechaza que lo hiciera con intención de lesionar como pedía la defensa porque «al golpearla con un objeto contundente, llave inglesa, en la cabeza, cuando menos se estaba representando la elevada posibilidad de provocarle la muerte».

El hecho de que la víctima llevara peluca en el momento de la agresión, ayudó también, según los forenses, a aminorar el impacto de la llave grifa.

El acusado declaró en el juicio celebrado el pasado 15 de julio que lo hizo porque su mujer «no se callaba» y no quería que se enterara el vecindario de la discusión que estaban manteniendo. «La golpeé porque es que ella no se callaba. Perdí los papeles», dijo J.A.E.B.

El origen de la discusión fueron los 3.500 euros que ella había cogido días antes para poder ir a visitar a su familia en su país de origen. Explicó que se casó con ella en régimen de gananciales en 2011, pero que antes de suceder los hechos llevaban un año de muchos gastos.

La ya exmujer del acusado, puesto que ya tiene la sentencia de divorcio, declaró en el juicio protegida por un biombo y señaló que ese día J.A.E.B. le pidió que sacara los botes de debajo del fregadero.

Fue en ese momento cuando, estando agachada, recibió un fuerte golpe en la cabeza. «Pensé que se me había caído la cocina encima», dijo. Pero al levantarse recibió un segundo golpe y, según su versión, un tercero y ya se dio cuenta de que era su marido el que la estaba golpeando.

El acusado, que también ha sido condenado al pago de las costas procesales, permanece en prisión preventiva desde que ocurrieron los hechos a la espera del resultado del juicio. La sentencia no es firme y se puede recurrir en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

Comentar ()