El pasado viernes, Ekaterina Didenko celebró su 29 cumpleaños junto a su marido y varios amigos en un complejo de piscinas en Moscú. Lo que apuntaba a ser una fiesta de ensueño, terminó de la forma más trágica e imprevista.

Todos los invitados y ella misma decidieron echar 30 kilogramos de hielo seco en mitad de la piscina para crear un divertido y curioso efecto de humo. En este video se observa como los allí presentes llevaban a cabo esta acción.

La reacción del agua de la piscina con el hielo produjo tal cantidad de dióxido de carbono que siete de las 18 personas que se encontraban allí sufrieron quemaduras químicas e intoxicación. Además, tres de todas ellas murieron debido a un edema pulmonar. El marido de Ekaterina entre ellos, con tan solo 32 años.

«No puedo decirles nada más. He firmado una prohibición para divulgar cualquier información. No puedo decir nada. No lloré ayer… Hoy exploté», afirmaba la influencer.

El Comité de Investigación de Rusia ha abierto una investigación para determinar si es un caso penal de muerte por negligencia.